lunes, 6 de abril de 2015

El idioma y nuestro ser

EL  IDIOMA, PERSONALIDAD Y  EXPRESIVIDAD



                                                                        Lucila González de Chaves
                                                                                  lugore55@gmail.com



El lenguaje no tiene una significación constante e invariable, por eso, siempre buscamos  un ideal de definición de conceptos y sentimientos.

Aun, distinguiendo los diferentes sentidos en que se puede emplear el idioma, es inevitable la confusión que ciertas palabras, algunos tonos de voz y determinadas construcciones sintácticas generan en el campo de la comunicación.

Cuando nos escuchan, las personas se concentran, en primer lugar, en nuestras ideas y después, en nuestras frases. Si atendemos este principio, lograremos que él contribuya a hacer reconocibles ante los demás nuestros sentimientos y pensamientos: así, podrá decirse que poseemos la facultad de exponer lúcidamente, en forma oral o escrita, una secuencia de ideas y de sentires.

La limpidez de expresión del otro nos impedirá perdernos en el camino de la comprensión. El lenguaje está en relación directa con las  experiencias intelectuales, sociales y emotivas, cada una de la cuales tiene, lingüísticamente, su forma peculiar  de manifestarse. Así van formándose los hábitos del lenguaje oral y escrito, facilitadores de la libre y correcta expresión.

Aunque el código lingüístico  es el mismo para los millones de personas que hablan y escriben español, la construcción sintáctica y semántica, la intencionalidad de cada ser, su personalidad, su gusto estético, van creando modalidades de expresividad.

Hay en el ser humano, por constitución, una aptitud  para la recepción de impresiones y sensaciones exteriores; pero, también posee, igualmente innata, la tendencia a influir en los demás, a atraerlos, a provocar temor, respeto, admiración, compasión, amor… A esta inclinación a hacer sentir nuestra presencia en la vida de los otros, la llamamos expresividad, y su manifestación más directa es la del lenguaje.

La expresividad tiene recursos que le son propios; unos actúan sobre el oído del que escucha, estimulando su interés; otros, excitando su imaginación con ciertas transformaciones de significados. Entre los recursos fonéticos, es sin duda el más importante, el de la entonación.. Una expresión puede tener muy distintos significados según el tono (“el tonito”) con  que se pronuncia.

Todos los sentimientos, las emociones, el carácter, y hasta las diferencias geográficas se reflejan en el idioma, mediante  la entonación.

La alegría y el amor multiplican los matices; la tristeza, la preocupación, los apagan. Un carácter vivo exagera las tonalidades del habla. En la exclamación, la naturaleza de la emoción es la que determina el tono. Si la emoción es aguda, la exclamación también lo será. En cambio, las emociones deprimentes o de tono menor se expresan con la entonación más grave.

En nuestra lengua hay palabras que no son otra cosa que puro tono, simple exclamación sin contenido intelectual ninguno, sin mensaje, como: ¡caramba!, ¡oh!, ¡hola!,  ¡carajo!, ¡ja!, y tienen reservado su valor significativo a la índole y cantidad de sentimientos que pongamos al pronunciarlas.

Hay otros recursos fonéticos que  vivifican la expresión, la intensifican, por ejemplo, solo con SILABEAR despaciosamente una frase, la convertimos en viva carga de intenciones expresivas ocultas, bien de acogida, o bien de rechazo. La repetición de una palabra aumenta el volumen de su significado: ¡Te lo he explicado miles y miles de veces!  ¡Te lo digo y te lo repito!  ¡No y no!

Ocurre, también, el caso contrario: para hacerse más expresivo, el  lenguaje silencia, corta, deja en suspenso la expresión, por ejemplo: Yo quería decirte que… ¡no me atrevo!   ¡Hablamos…!    ¡Tú sabes….!

Son corrientes las elipsis (omisión de palabras) en el habla natural. Casi siempre, ellas son la base del habla familiar. Tan llena de contenido psíquico y alusiones a las circunstancias se halla cada palabra, ayudada por el gesto y el tono, que una frase puede callarse la mitad de las palabras, sin que ninguno de los interlocutores se entere.

Las elipsis son debidas a un sentimiento afectivo que hace callar, por respeto o por emoción, ciertas palabras significativas de la expresión. Todos conocemos el valor sentimental de los puntos suspensivos, que representan en la escritura una interrupción colmada de  intencionalidad:


Soñé que allí mis hijos y mi Julia…
¡Basta!, las penas tienen su pudor,
Y nombres hay que nunca se pronuncian
Sin que tiemble con lágrimas la voz.

(“Aures” – Gregorio Gutiérrez González)


Dice la escritora Carmen Pleyan de García: “La raíz psicológica de la expresividad se manifiesta de un modo claro en las tendencias que la rigen. Cuando se sienten vivamente las cosas, la misma fuerza de la emoción hace que veamos como incolora e ineficaz la lengua habitual, y reclamemos de ella una mayor capacidad expresiva... Este deseo de intensificarla se manifiesta de un modo espontáneo en la exageración.  […] Está tan plagada de hipérboles (exageración de la verdad) nuestra lengua, que muchas de ellas llegan a no sentirse ya como tales […]”.

El uso de sinónimos es un recurso expresivo. Cuando la emoción nos hace insistir en una idea, acumulamos sinónimos que dibujan, con preciso contorno, lo que estamos sintiendo. Esta misma insistencia nos lleva, a veces, a usar pleonasmos (empleo de palabras redundantes).Y el abuso de tantos sinónimos hace que el lenguaje se vuelva pesado, feo, melindroso. Es el recargo de adjetivos que tanto daño hace al idioma.

Los sentimientos negativos, como: odios, rencores, desprecios, desamor, indiferencia, buscan su expresión en la ironía y en el sarcasmo; de esta manera, ellos cobran intensidad por medio del contraste.
Este lenguaje es indócil a los postulados del corazón, a la suavidad de la palabra y del tono; aquí, la palabra se convierte en arma peligrosa, en reto, en desafío, en insulto.

La plasmación lingüística directa de lo afectivo la constituyen las interjecciones, los vocativos y los imperativos; pero, todos sabemos que los aumentativos y los diminutivos no expresan muchas veces aumento o disminución del significado, sino que implican muchos matices teñidos de ternura, de amor, de compasión, de desprecio, de ironía, de falsa aceptación del otro, según los casos o el tono con  que se pronuncien.

El verbo ofrece gran variedad afectiva. Son razones de tipo puramente afectivo, las que hacen que muchas veces se alteren las leyes lógicas del idioma; por ejemplo: el presente histórico que generalmente usamos cuando nos emocionan los hechos al narrarlos (Bolívar doblega el orgullo de los españoles en Boyacá), o cuando nos identificamos con ellos. En el habla familiar, también se emplea el futuro para indicar el presente en los casos en que no tenemos seguridad en la afirmación (serán los tres de la tarde).

El estudio de los procedimientos que se utilizan con elegancia y corrección, para conseguir la expresividad ha llegado a constituir una especialización de la ciencia filológica llamada estilística. Sin embargo, los lingüistas están siempre frente al dilema: “¿el hombre es expresivo por un afán estético, o por un motivo social?”

Todos hablamos con emoción, pero es solo el artista de la palabra el que encuentra un modo mejor y más bello para expresar las mismas cosas. Puede formular su pensamiento  con sobriedad, claridad y elegancia, y transmitir su íntima emoción en las palabras; además de manejar con éxito el lenguaje connotativo.

Es él quien encuentra la frase feliz, la palabra refulgente, la expresión sugestiva que todos leemos con deleite estético; “frases en las que las palabras caen como gotas, una a una en nuestra mente, y van dejando allí una impresión estética, una sensación armónica…”

El lenguaje del sentimiento corresponde a un estilo individual. El idioma del amor, de la amistad, de la noble acogida, del perdón ejerce una grata fascinación en los seres humanos porque tiene la sugestión de las palabras y los muy especiales tonos de voz.

El idioma de la ignorancia y la superficialidad, de la falta de respeto y de compromiso es, casi siempre, el de la ordinariez; es una catarata de palabras vacías que se precipitan unas sobre otras con el efecto consecuente de patanería, de lenguaje chambón.

El lenguaje de ayuda,  colaboración y comprensión es de una veloz y constante iluminación. Es sereno, reflexivo, y tiene sus soportes en la superioridad del espíritu y de la inteligencia.

El lenguaje del egoísmo y de la envidia es un triste y prolongado monólogo que atomiza el alma y el corazón; vuelve árida la comunicación fraterna.

El carácter vigoroso se trasluce en un lenguaje decisivo, porque tiene su personal forma de ver y sentir; por eso es tan peculiar en tonos de voz y en significados. El lenguaje de las personas muy definidas y selectivas, a veces, es fuerte y  con tonalidad  altas.

La vanidad, el deseo de asombrar a los demás, la prepotencia, las falsas promesas tienen una expresión grotesca, exagerada, caricaturesca, falsamente humorística. Quienes así hablan o escriben están privados de la savia que alimenta la verdadera emoción, del vigor del pensamiento original. El escritor francés Flaubert decía que el alma da el SER a las palabras.

El idioma de la ciencia es peculiar en la exposición lúcida de razonamientos y experimentaciones, limpio de metáforas, connotaciones y demás elegancias literarias. Es preciso y conciso.

Es un arduo goce el de obligar a las palabras a estar en su sitio exacto, comprometidas con toda la estructura semántica, sintáctica y estilística del discurso, y dóciles a nuestros sentimientos.


Concluyamos afirmando que las palabras deben ser siempre UN TRIUNFO DEL IDIOMA en todos los campos.

viernes, 13 de marzo de 2015

Vida y obra del maestro Luis Eduardo Chaves


HOJA DE VIDA


DEL TENOR LÍRICO, MAESTRO LUIS EDUARDO CHAVES


                        (El cuarto aniversario de su muerte, 16 de marzo de 2011))



Datos personales:


Lugar y fecha de nacimiento:            Bogotá, 1913
Lugar y fecha de su muerte:              Medellín, 2011
Padres:                                            José Chaves y Ubaldina Becerra
Estado civil:                                      casado
Nombre del cónyuge:                        Lucila González de Chaves
Número de hijos:                               cuatro


Estudios:


Primaria:                           Liceo de los Hermanos Cristianos, Bogotá
Bachillerato:                      Liceo de los Hermanos Cristianos, Bogotá
Estudios superiores:        Universidad Nacional de Colombia, Bogotá
Título de Concertista en Canto: Universidad Nacional de Colombia, Bogotá


Especializaciones:


Canto y Dirección de Coros: seis años en la Universidad de México.
Participación en la Ópera de México, como tenor lírico.
Especialización  en el “Método Orff” en la Universidad de Salzburgo, Austria.
Dirección de orquesta y ópera en la Universidad de Viena, Austria.
Cursos intensivos de ópera en Alemania e Italia.
Especialización en el “Método Kodaly”, en el Instituto Soltan Kodaly, Hungría.
Música sacra, Dirección de Coros y Polifonía en Santiago de Compostela, España.

Conciertos en Colombia y en el exterior:


En las ciudades de Bogotá, Cali, Barranquilla y Medellín. (Fueron sus pianistas acompañantes: Hilde Adler, Gustavo Lalinde, Harold Martina, Pietro Mascheroni, Jaime Santamaría, Aída Fernández, Gilberto Gamboa, Oriol Rangel, Ricardo Velásquez, Manuel J. Bernal).

Conciertos y representación de óperas en la ciudad de México (1945- 1951).
Un concierto en la Sala Cultural de El Vaticano, Italia, en 1964
Un concierto en la Embajada Colombiana en Roma, Italia, en 1964
Dos conciertos en Alemania y Austria, en 1965

En Medellín (Teatro Ópera, calle Maracaibo), en el Tricentenario del nacimiento de San Juan Bautista de la Salle, en el concierto de homenaje que organizó, fue solista de una de las obras presentadas: La Cantata Nº 78 de J. S. Bach.
Se cita un aparte de uno de los comentarios de prensa por ser la constancia histórica de las controvertidas fechas de presentación y estreno de la Cantata, por primera vez en Colombia. Ese comentario tiene como título:
“Se estrena en Colombia una Cantata de J. S. Bach”; y dice: “El número central del concierto será la presentación de la Cantata 78 de Bach, una de las más hermosas e inspiradas que compuso el Cantor de Santo Tomás; todo un acontecimiento artístico, ya que es la primera vez que se presenta completa una Cantata de Bach en Colombia. Tomarán parte en la interpretación, la Orquesta Sinfónica de Antioquia y la Coral de Bellas Artes, preparada especialmente por el maestro Luis Eduardo Chaves, distinguido tenor lírico nacional y fundador de la Escuela de Canto del Instituto de Bellas Artes, (…)”.

En 1956 se presentó como solista cantante en el Teatro Colón de Bogotá. Interpretó cuatro lieders de Beethoven y obras de Haendel, Mozart, A. Thomas, Bizet, Wagner y Frank.
Otros teatros de Medellín en donde dio conciertos: Bolívar, Ópera, Lido, Junín, Sala Beethoven de Bellas Artes, Biblioteca Pública Piloto, especialmente el día de su inauguración en la bella casona de la Playa, a pocos pasos de Bellas Artes.

(De todos los conciertos dan cuenta los programas, fotos, afiches y algunos recortes de prensa, que guarda su familia)


Experiencia profesional:


Profesor de canto, técnica vocal, solfeo e historia de la música en la Universidad del Magdalena, en Santa Marta.

La Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín, fundadora y propietaria  del Instituto de Bellas Artes (Avenida La Playa con carrera 42, Córdoba), vinculó -a su llegada a Medellín en 1951- al maestro Chaves a dicha Institución.

En Bellas Artes fundó la Escuela de Canto  -1951 - y luego la Coral Polifónica de dicho Instituto  (compuesta por unos treinta integrantes entre hombres y mujeres) de acuerdo con los últimos métodos del Conservatorio de México, de donde acababa de llegar. Hasta entonces, lo más conocido, admirado y exitoso, en Medellín, era el “Orfeón Antioqueño”, grupo coral  mixto, fundado y dirigido por el insigne maestro José María Bravo Márquez.

“La Coral del Instituto de Bellas Artes” hizo muchos progresos hasta el punto de que en seis meses ya se estaba presentando, bajo la dirección del maestro Chaves, en los teatros de Medellín, acompañada por la Orquesta Sinfónica de Antioquia (OSDA), cuyo director titular era el maestro checo Joseph Matza.

Fue una Coral que según conceptos de: Joseph Matza, director de la Orquesta Sinfónica de Antioquia; el maestro Pietro Mascheroni, gran pianista y director de ópera; el mecenas del arte, Diego Echavarría Misas; el empresario y también mecenas, Gabriel Fernández Jaramillo; el pianista y director de zarzuelas, Jaime Santamaría; el músico y compositor, Carlos Vieco Ortiz; el pianista Gustavo Lalinde; el sacerdote, gran compositor, especialmente de música sacra, Andrés Rosas, y los comentarios de prensa de la época, entre ellos los del musicólogo Rafael Vega Bustamante (“Ravel”), según ellos, Medellín no había tenido una Coral de tanta valía.

También dio cuenta la prensa de las presentaciones de la Coral en el Teatro Colón de Bogotá con la Orquesta Sinfónica de Colombia bajo la dirección del maestro Olav Roots, y en la Televisora Nacional, lugares en donde interpretó la Cantata Nº 78 de J. S. Bach y el Oratorio de Navidad de Camilo Saint-Saens. (Años 1956, 1957).



Fundación de la ópera:


En 1957, el maestro Chaves fundó la “Compañía de Ópera de Antioquia”, como dependencia de la Escuela de Canto del Instituto de Bellas Artes, cuyas presentaciones fueron en Medellín, Bogotá, Cali y Barranquilla.
En relación con el hecho de la fundación de la ópera, el musicólogo Rafael Vega escribió en su artículo “Miscelánea Musical” (periódico El Colombiano, Medellín), lo siguiente:
“(…) Las iniciativas de orden vocal en nuestra vida musical continúan para beneplácito de la afición a la buena música. Nada menos que una Compañía de Ópera se organizará por iniciativa entusiasta y dinámica del profesor Luis Eduardo Chaves, el cual desde su llegada a Medellín, está dando los pasos preliminares que han culminado felizmente con la constitución de una Junta Directiva. Dicha Junta está compuesta por doña Sofía Ospina de Navarro, doña Teresita Santamaría de González, don Gustavo Lalinde, el doctor Abelardo Gutiérrez, don Gabriel Fernández Jaramillo y el señor Antonio Cano Álvarez. La Junta se reunió para estudiar las bases de la fundación de la Compañía, la cual cuenta ya con el apoyo de todas las entidades culturales, y además, con la promesa del apoyo de varias industrias de la ciudad. Adelante, pues, y mucho éxito en esta empresa de titanes (…)”.


Presentaciones de la ópera:


Óperas presentadas en los teatros de Bogotá, Cali y Medellín: Traviata, Rigoletto, Madame Butterfly,  El Barbero de Sevilla, La Serva Padrona, Bastián y Bastiana.
A propósito del estreno de Madame Butterfly, el comentarista y musicólogo de esa época dice en su columna:
“Con un éxito grandioso (…) se presentó en el Teatro Junín (Avenida La Playa con carrera Junín) la “Compañía de Ópera Antioqueña” (…) con la hermosa ópera de Puccini: Madame Butterfly (…). Recibieron grandes ovaciones del público que asistió a las dos representaciones (…) Los precios no eran caros para un espectáculo tan excelente: quince pesos, diez pesos, cinco pesos; pues aquí se han presentado espectáculos inferiores a precios mucho más altos (…)”.

Un reportero dice en su “Apunte cultural”:

“(…) ya van a subir el telón. Ahí viene el maestro Chaves. Le preguntamos a quemarropa: Maestro, ¿por qué los argumentos de estas óperas no son presentados en castellano, para que pueda uno sacarle más gusto al espectáculo?

Contesta el fundador de la Compañía de Ópera, maestro Chaves: “Sería muy difícil hacer una traducción que no afecte el acoplamiento que debe haber entre la música y la letra de las óperas. A pesar de todo, le cuento que en este sentido se han hecho algunos ensayos… En Alemania fueron presentadas algunas óperas de Verdi, con su respectiva traducción en alemán. Cuando yo estuve en México presencié la presentación de El Barbero de Sevilla, cantada en castellano. Pero, no sé de otros ensayos de esa índole… es que faltan traductores de mucha categoría para esa labor”.

El periodista sigue contando historias como esta: “Un caso admirable… el propietario del restaurante “Astor”, un distinguido ciudadano extranjero, le regaló, así como suena, le regaló mil pesos moneda legal al director y fundador de la Compañía de Ópera, maestro Chaves, para estimular su extraordinaria y difícil labor (…)”.


Fundación de la “Academia Mozart de Medellín”


En 1966, a su regreso de Europa, Fundó la Academia Mozart de Medellín (calle Perú con la carrera Palacé). Allí abrió los cursos de solfeo, piano, técnica vocal, canto, declamación y una sección especial para iniciar a los niños en la música.
Institucionalizó en dicha Academia un curso completo (tres años) de Fonoaudiología por ser base para la perfección de la voz. De acuerdo con sus estudios realizados en México y en Europa, organizó el programa:
Primer año: fonética, anatomía y fisiología de la audio-fonación; física acústica; semiología foniátrica; psicopatología (primera parte); psicología y psicometría (primera parte).
Segundo año: Clínica audiológica; clínica foniátrica; psicopatología (segunda parte); audiometría; terapéutica foniátrica y quinésica; psicología evolutiva; psicometría; didáctica asistencial; terapéutica audiológica (primera parte).
Tercer año: terapéutica audiológica (segunda parte); audiometría clínica (práctica); psicología y psicopatología; terapéutica foniátrica.


Escuela Nacional de Ópera


Como dependencia de la Academia Mozart, fundó la “Escuela Nacional de Ópera”, con asiento en la ciudad de Medellín. En el Proyecto de Ley se lee:

El Congreso de Colombia decreta:
Naturaleza de la Escuela: Art. 1º Asígnase la suma de doscientos cincuenta mil pesos como aporte de la Nación para la creación de la Escuela Nacional de Ópera de la Academia Mozart de la ciudad de Medellín (…). 

Art. 3º  Debido a que la Academia Mozart fundada y dirigida por el maestro Luis Eduardo Chaves, funciona en Medellín y tiene personería jurídica, y además, ha sido la entidad organizadora de las temporadas de ópera presentadas en el país, se estima conveniente que dicha Escuela funcione como dependencia de dicha Academia (…). 

Art. 6º  La Escuela Nacional de Ópera estará dividida en las siguientes secciones: coral; repertorio para comprimarios y solistas; artes escénicas y declamación; decorados y vestuarios; ballet; teoría y solfeo; técnica vocal; idiomas (…)”.


Otras actividades posteriores


Asesor técnico en artes de la Secretaría de Educación Departamental, Medellín.
Profesor de Estética y Artes de los profesores de Música de Medellín.
Supervisor Docente en el Área de la Educación Estética.
Director y organizador de Cursos de Capacitación para los profesores de Música en los municipios de Antioquia.
Colaborador de los periódicos El Correo, El Diario, El Colombiano, de Medellín y de El Tiempo de Bogotá con artículos de temas culturales y didáctica musical.
Profesor de música en la Normal Piloto de Medellín, el Liceo Gonzalo Restrepo Jaramillo, Liceo Javiera Londoño, Universidad Femenina, Instituto Popular de Cultura, Universidad de Medellín, Universidad Adventista, Normal de Varones.

Fundador de las Casas de Cultura en Sonsón y Jericó y del Conservatorio de Música de Rionegro.
Fundador y director de la CORAL GOBERNACIÓN DE ANTIOQUIA, Medellín.
Asesor del Ministerio de Educación Nacional en la organización del Currículo Musical.
Colaborador de los Cuerpos de Paz (EE.UU) en todos los programas culturales realizados en Medellín.


Tiempo servido a la Educación y a las Artes en Antioquia:


Cuarenta y cinco años.


Obras escritas:


Métodos para la enseñanza de la música en las escuelas primarias.
Cancioneros utilizados en la enseñanza de la música.
Guías para la capacitación musical del profesorado de Antioquia.
Artículos de crítica y de pedagogía musical publicados en los periódicos El Tiempo de Bogotá y El Correo, El Diario y el Colombiano de Medellín.


Condecoraciones y honores recibidos:


Medalla al Mérito “Miguel Giraldo Salazar”, del Gobierno Departamental (Antioquia).
Pergamino del Concejo Municipal de Rionegro
Pergamino del Ministerio de Justicia – Dirección General de Prisiones – por su colaboración llevando el “Arte Musical” a las cárceles.
Resolución de Honores (pergamino) de la Asamblea Departamental de Antioquia.
“Director Honorario de la Institución, a perpetuidad”, Conservatorio de Rionegro, Antioquia (pergamino, 1966).

Placa conmemorativa al “civismo y al arte del maestro Luis Eduardo Chaves”, de la Alcaldía del municipio de Caldas y del Club Rotario.

sábado, 10 de enero de 2015




¿CÓMO DIJO?,  ¿LO PUEDEN LEER LOS MENORES?


Lucila González de Chaves


Algunos intelectuales y casi dueños de la cultura en nuestra ciudad, fueron interrogados acerca de mejores libros para leer en vacaciones. Hubo variedad en las recomendaciones y ¡por supuesto!, muy respetables. Pero uno de ellos recomendó la novela de H. Abad F., “La Oculta”, y terminó diciendo que:  “podían leerla también los menores”.

Dejo de lado las narraciones  y  descripciones y también la nostalgia por una finca de recreo que guardaba celosamente los recuerdos  de los acontecimientos familiares, todo ello consignado en dicha novela.

Y hago un alto para preguntar: Tan empalagosa y abundante danza   de semen en los muchos actos de homosexuales  –en la novela citada- ,  ¿es aconsejable para los menores de edad?

Tan minucioso conocimiento y tan detallada descripción de dichos actos, ¿no  son una escuela de aprendizaje para los niños?, ¿y….. de homosexualismo?

Hasta creo que ni a los adultos, en su mayoría, les interesa leer esto; sobre todo a los que leen, los que SABEN LEER, los que en las páginas de los libros van persiguiendo unas ideas, unos conceptos, unos comportamientos, un lenguaje diferente, que los diviertan, o que les ayuden a recomponer retazos de sus vidas, o que los guíen por el camino de la historia del hombre, del mundo, de la cultura…

Si como dice el admirado escritor William Ospina en su libro de ensayos  “El dibujo secreto de América Latina”  (2014):  “…de un rumor de leyendas nació la sociedad antigua, de una relación de los libros nace la sociedad moderna….” (p. 56), ¿qué sociedad, qué individuos podemos esperar si los niños están frente escenas como las que acabo de decir que contiene la novela citada?


Buena parte del libro, a la que he hecho referencia,  y que el escritor y culto señor ha recomendado para adultos y también “para menores”, creo que la enseña el instinto natural; los más pacatos dirían: el instinto animal que todos llevamos dentro.

Tampoco creo que los actos que he citado, sean elemento indispensable para hacer literatura. Pero está de moda practicar la homosexualidad, enseñarla, mostrarla, describirla… y, así, ¡de pronto!, se ha convertido en materia literaria infaltable en la mayoría de las novelas de última escuela o tendencia, o simplemente, de moda y sobresalientes por su estilo ramplón.

Este siglo XXI se va caracterizando por  estar alerta a alimentar, a excitar todas las ambiciones del ser humano, toda su materialidad, todo el lastre de pasiones que se han agigantado y, además, valorado por cuenta de la literatura y…. ¿del arte?

Cuando los pocos que aman el cultivo del espíritu, lo buscan… solo logran quedar agotados porque ese bello cultivo de la esencia del hombre ha quedado debajo de todas las pasiones: las políticas, las eróticas, las comerciales, las de “tener”, las de “poder”, las de “mandar”….

En la literatura colombiana, conozco una obra brillante que trata el tema que vengo mencionando; para entenderla hay que conocer las formas literarias, las imágenes o figuras literarias, porque esos encuentros homosexuales están dichos en metáforas, en paradojas, en lenguaje realmente literario.

No soy conciencia crítica moral de nada y menos aún en estos campos; pero, tal vez sí, y en nombre de la decencia, me declaro conciencia estética y…. ¿por qué no?, ética.

Dice el gran analista literario Joseph T. Shipley que el progreso de la literatura consiste en el aumento de posibilidades de expresión que ayuden al crecimiento y desenvolvimiento de la humanidad, incluso  trabajando contra la marcha del tiempo.

No creo que para ser buen escritor,  necesariamente, haya que ir con el tiempo. Nuestro tiempo se va deteriorando y quizás, ya no se detenga.. ¿Se están deteriorando también los escritores, por seguir las modas y lo caótico moral y social que se va presentado momento a momento?

Esta clase de literatura no es casual, es causal.

Es un hecho que las instituciones sociales, las culturales y  los escritores ejercen gran influencia en la conducta humana. Hay una gran relación entre la literatura y  la sociedad. La lectura es la maestra del pensar, del vivir, del sentir, del escribir, del comprender, de la  educación y  del comportamiento.

(Publicado en el periódico EL MUNDO de Medellín)




domingo, 21 de diciembre de 2014

CARTA ABIERTA AL DIOS DEL PESEBRE

CARTA ABIERTA AL DIOS DEL PESEBRE


Lucila González de Chaves
Lugore55@gmail.com



A la media noche, marcando el meridiano entre el 24 y el 25 de diciembre, desciendes, Dios-Niño, a la tierra para hermanarte con el hombre, que cada vez pierde con más fuerza, la razón, la alegría y el sentido de vivir.

En este alborear del siglo XXI, compruebas que en el amor y en la fraternidad, en el perdón y en los compromisos no hemos crecido  nada, y en cambio, sí nos hemos deteriorado mucho, porque la muerte, la corrupción, la mentira, la indignidad, la doble moral, nos han estropeado esos sentimientos que empezaron a germinar hace dos mil años, a tus pies, en una silenciosa adoración de tus padres, gracias al inefable “fíat”  (hágase) de la Virgen en la Anunciación.

 Casi junto al Calvario, treinta y tres años después, nos  recordaste el amor y nos lo entregaste como mandamiento: “Amaos los unos a los otros”, para que pudiéramos encontrar el camino de la convivencia.

En cada cumpleaños tuyo, están más abiertas las heridas de la violencia, del secuestro, de la trampa, de la corrupción, del irrespeto en las familias, de la amenazante sociedad de consumo, de las perversidades ocultas en la tecnología, de los “acosos” sexuales, estudiantiles, profesionales, familiares, sociales, etc., de la deslealtad entre los amigos, de las traiciones y venganzas. Y, ahora, mi Señor, encuentras, también, que estamos padeciendo las consecuencias de la ofensa que hemos hecho a la naturaleza, tu obra perfecta de la creación.

Precioso Niño de Belén: Junto a los pastores estamos implorando por las heridas en los corazones y en las almas de todos los seres humanos, por los desposeídos, por los que sufren hambre, por los sin hogar, sin amor, sin compañía,  sin trabajo, por los colombianos víctimas de tanta infamia y tanta traición.

También necesitamos, Señor, que custodies la honra, el respeto, la ética de todos nosotros; sobre todo, ayuda a regresar al camino del bien a todos aquellos, subyugados por la corrupción en todos los campos.

Ayúdanos, Dios-Hermano, a todos, gobernantes y gobernados, a  rescatar (no a vender) la  patria, en la que millones de tus hijos, humillados, traicionados y ofendidos han de reubicarse para reemprender la marcha; y haz que esa marcha sea guiada y fortalecida por Ti; que no erremos más el rumbo; que enderecemos los pasos hacia el amor, la ayuda mutua, la honradez, el buen ejemplo, el servicio desinteresado, que son un DON tuyo.

 ¡Ilumínanos a todos para que podamos rehacer el tejido moral de la Patria y podamos llamarnos, con dignidad, honestos hijos de Colombia!

¡Dios-Niño! Ayúdanos a comprender que esta hora de tu Nacimiento, es la hora de cambiar las equivocadas posturas mentales y emocionales; económicas y políticas, gubernamentales y educativas, para no tener que seguir viviendo indefinidamente, esta vida caótica y dolorosa, esta rabia e inconformidad permanentes…

¡Señor Dios! Guíanos en el hablar y en el actuar para hacerlo todo con dignidad, acierto, cortesía e indulgencia, con verdad y respeto por los colombianos.

¡Dios de Amor, hecho humildad y sencillez en el pesebre! En esta noche buena; en esta noche de los “hombres de buena voluntad”, como lo cantaron los ángeles ante tu desmantelada cuna, te entregamos a nuestras familias, a nuestros amigos, a todos aquellos que  causan daño en forma individual o colectiva, mediante sus comportamientos, leyes, palabras, discursos, informaciones compradas, promesas incumplidas, mentiras indignas e irrespetuosas….

Esta noche, Dios-Niño, nos postramos ante Ti para adorarte y entregarte nuestras promesas de ser mejores. Ayúdanos a cambiar. Estamos desbordados por los odios, rencores, muertes injustas, cansancio de escuchar desatinos e incoherencias, equivocaciones cruciales….

Por todo ello, perdónanos, Dios-Luz-del-Mundo, y ayúdanos a recomponer la Patria a la luz de la verdad y de la justicia, a servir, a amar y a perdonar en tu nombre y de verdad.


lunes, 13 de octubre de 2014

ALFREDO NOBEL, EL SEÑOR DE LOS PREMIOS "NOBEL"

                          EL SABIO Y SOLITARIO SEÑOR DE LOS PREMIOS NOBEL


                                                                                      Lucila González de Chaves
                                                                                          Lugore55@gmail.com


Cada diez de diciembre es un aniversario más de la muerte de Alfredo Nobel; por tal motivo, se entregan los Premios que llevan su nombre, y que gozan de un prestigio extraordinario.

Cada año, antes del invierno europeo, los periódicos de todo el mundo publican la concesión de los Premios que recaen sobre personas de méritos ya consagrados. La Fundación Nobel, con sede en Estocolmo, tiene a su cargo la administración de los fondos para dichos Premios:

Los de Física y Química los concede la Academia de Ciencias de Estocolmo; el de Medicina, el Instituto Caroliniano de la misma ciudad; el de Literatura, la Academia Sueca de la Lengua; el de la Paz, el Storting (Parlamento Noruego).

En 1969 se concedió por primera vez, un sexto Premio: el de Economía que se entrega cada año, con los otros cinco, el diez de diciembre.

Alfredo Nobel nació en Estocolmo en 1833. Al morir, dejó su fortuna para fines de cultura y pacifismo, para promover y estimular el progreso de la ciencia, de la destreza y la pericia. Estudió química e ingeniería mecánica por su propio esfuerzo. Hasta los diecisiete años trabajó en Rusia, país al que había marchado toda la familia.

Luego, Nobel se fue a Norteamérica por su propia cuenta y riesgo; allí estudió al lado del ingeniero John Ericsson. Dos años después volvió a Rusia para trabajar con su familia en la fabricación de torpedos y minas submarinas. Esta empresa daba trabajo a mil obreros, lo que indica la cantidad de explosivos que producía.

Cuando Rusia empezó a comprar su armamento en el exterior, la fábrica de la familia Nobel se declaró en quiebra, y todos regresaron a Suecia. Alfredo viajó a París, y con la influencia de Napoleón III, consiguió un préstamo con el que aseguró su carrera de éxitos: inventó la nitroglicerina, la mezcló con pólvora negra, y el 15 de julio de 1864 sacó la patente de invención de la dinamita; esta haría explotar su fábrica el 3 de agosto siguiente.

Ante la amenaza que Alfredo Nobel representaba con su dinamita, y el terror que a las gentes producía el tenerlo cerca, no pudo reconstruir su fábrica, y tuvo que establecer su laboratorio y taller en un barco que se hallaba anclado en medio del lago Maelar.

Años después, pasado un poco el pánico, construyó fábricas en Suecia y Alemania; pero, el peligro acompaña los éxitos:
Salta, hecho pedazos, un buque que llevaba al Perú doscientos barriles de dinamita, y mueren cuarenta y siete tripulantes; vuela en San Francisco de California, un almacén, y hay catorce víctimas; queda destruido el local en Sídney; de la fábrica de Alemania sólo quedan los restos de muchos trabajadores, entre ellos su hermano menor…

Un nimbo de espanto y maldición aísla a Alfredo Nobel, con su invento, de los demás seres humanos. Nadie quiere vender, almacenar, embarcar dinamita, y él mismo no puede encontrar dónde vivir en Nueva York, porque –dicen-  “puede llevar muestras en los bolsillos”.

Nobel siente que la adversidad lo enardece y lo empuja hacia la lucha: hombre práctico y experto financiero, monta fábricas, saca patentes, organiza empresas comerciales y convence a todo el mundo de que la dinamita es menos peligrosa que los demás explosivos empleados en túneles, canteras y… por los ejércitos.

La dinamita se utilizó por primera vez con fines bélicos en la guerra franco-prusiana entre 1870 y 1871.

Nobel inventó una caldera inexplosiva, un freno automático, la pólvora sin humo: la balistita, la gelatina explosiva, una combinación del algodón pólvora y nitroglicerina, el caucho sintético, la seda artificial… Llegó a reunir ciento veintinueve patentes.

¿Su vida personal?

¡Enorme su carrera de inventor!,  ¡larga su fama!,  pero… ¿su vida personal?

Dicen sus biógrafos que Alfredo Nobel no supo luchar con el dolor del ser humano, con la angustia de vivir sujeto a la ilusión y al desengaño; no pudo llenar sus vacíos con amor… No supo abrir el corazón a los demás. Como era hombre de extraordinario talento, conocía su íntima desventura y la explicaba con infinito desprecio de sí mismo y de la humanidad.

Retraído, detestaba todas las formas de publicidad. Un hombre de educación muy cuidada y un perfecto idealista. Nunca cursó estudios universitarios ni obtuvo ningún título académico; pero, sus conocimientos científicos y su madurez intelectual sobrepasaban a sus contemporáneos.

 Hablaba varios idiomas y sabía de literatura; sin  embargo… ¡solitario!, de temperamento sensitivo, soñador. Su íntimo dolor de vivir se revela claramente en esta autodescripción que envió un día a su hermano: “Alfred Nobel, lastimoso medioviviente, debió ser muerto de asfixia por un médico filántropo tan pronto como, con un vagido, entró en la vida”.

En los últimos años sufrió muchos padecimientos físicos y mentales. La progresiva pérdida de la salud afectó su estado mental. A todo esto se suman la deshonestidad y la incomprensión de sus subalternos y ayudantes. Pero, dice uno de los estudiosos de Alfredo Nobel, que “en el fondo de su personalidad, peculiarmente complicada, que requería soledad y sufría de desesperación melancólica, entre un torbellino de negocios apremiantes y actividades industriales, yacía escondida una naturaleza poética”. (Anders Osterling)

En 1890, al leer la novela Abajo las armas de la baronesa Berta de Suttner (Premio Nobel de la Paz en 1905), en la que ella pinta los horrores de la guerra, Nobel se convirtió en un pacifista militante… pero, seguía produciendo dinamita y otras materias para la guerra.

De su amistad y largas conversaciones con la novelista citada parece que surgió la Institución de los Premios Nobel.

En su vejez, Alfredo Nobel trasladó sus laboratorios a San Remo, y en esta bella ciudad italiana murió de un infarto, el diez de diciembre de 1896.

Dejó a los albaceas de su testamento el encargo de organizar el sistema de administración de los Premios Nobel. Nueve millones de dólares fue la cantidad destinada para conceder cinco premios anuales.

Las primeras adjudicaciones tuvieron lugar en 1901.

Nota:
Según concepto de la Academia Colombiana de la Lengua -“Boletín” tomo XVIII, No 73 de 1968- la palabra NOBEL, de acuerdo con su carácter propio, es vocablo agudo. Debe decirse Nobel, con acento en la última sílaba, y no se le marca tilde por ser palabra aguda terminada en ele.




jueves, 18 de septiembre de 2014

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA - RECOMENDACIONES (NORMAS)




Dice la Real Academia Española:

1.    Lo correcto es escribir los meses y los días de la semana con minúscula.

2.    El plural recomendado para la palabra menú es: menús.

3.    “Deshecho” es el participio del verbo deshacer, ej: ha deshecho el tejido.
“Desecho” es el derivado del verbo desechar y significa: basura, residuo, ej: tira los desechos a la basura.

4.    “Adolecer” no significa “carecer”, sino “padecer” algún defecto, ej: el presupuesto adolece de imprecisión.

5.    Las abreviaturas se cierran con punto y se leen con la expresión a la que reemplazan, ej: pág.  - leído: página.

6.    Las palabras: autoestima y estima son de género femenino, ej: tiene baja la autoestima; es grande la estima que siente por sus amigos.

7.    Son recomendables los vocablos retuitear (verbo) y tuitero (adjetivo).

8.    “Tanga”: en España este vocablo es de género masculino. En América es femenino.

9.    “Bimensual” es lo que ocurre dos veces al mes. “Bimestral”, lo que se repite cada bimestre o que dura un bimestre.

10. “Yo sé a confite”. Este “sé” es del vocablo “saber”, y éste relacionado con “sabor”.

11. “Guay”: expresión coloquial usada en España para expresar: muy bueno; estupendo; muy bien. (“Guais” no existe).

12. Las palabras que al final tienen más de una consonante tienen tilde: bíceps, récord, cómics.

13. “Influir”: producir una persona o cosa ciertos efectos sobre otra. El participio es “influido” (sin tilde; según la norma, el diptongo  UI  no se tilda).   “Influyente”: que influye; que goza de mucha influencia.

14. “Influenciar”. Verbo derivado del francés e introducido al español en el siglo XIX. Es sinónimo de “influir”. Participio: influenciado.

15. Son válidas las palabras Antártida y Antártica para nombrar las tierras del polo sur. Pero, para el adjetivo, solo es válida la palabra “antártico”, ej: continente antártico, fauna antártica.

16. Si la A inicial de las palabras es átona (sin acento) en los sustantivos femeninos debe usarse el artículo “la”, ej: la avena, la harina, la hambruna. Si por el contrario, esa A  es  tónica en los femeninos en singular debe usarse el artículo “el”, y en el plural, debe usarse el artículo femenino que les corresponde, ej: el agua, las aguas; el hambre, las hambres; el ama de casa, las amas de casa; el hada madrina, las hadas madrinas; el águila; las águilas; el ave, las aves.

17. La palabra “pícnic” (comida campestre) se escribe con tilde por ser llana o grave terminada en consonante diferente de N, S (igual que cómic).

18. No debe decirse accesar, sino acceder: ceder; tener acceso a una situación.

19. Los cargos y dignidades, sean del rango que sean, se escriben en minúscula, ej: el papa recibió al rey en el Vaticano.

20. Son correctas las formas: imprimido e impreso. Ha imprimido un libro. El libro ya está impreso.

21. “No existe un sistema informático 100 por ciento seguro”. Debe leerse y escribirse: ciento por ciento (completo), y no: cien por ciento.

22. “A ver”: expresión coloquial que significa: veamos. Ej:  A ver qué traes ahí: Veamos qué traes ahí.

23. ¡Ay que ver!  Es una expresión coloquial que se usa para ponderar algo notable. Ej: ¡Hay que ver cómo progresas! ¡Hay que ver lo mentirosa que es!

24. Haber: Verbo empleado para conjugar otros verbos: han llegado ya; habían cantado; habrán tenido que esperar. – Como sustantivo equivale a: bienes, hacienda., pertenencia. Y admite plural: en su haber intelectual cuenta mucho la literatura. Los haberes que recibió en herencia los derrochó en un año.

25.  Cuando a las formas verbales de “haber” les siguen sustantivos en plural, dichas formas se emplean en SINGULAR. Ej: había muchas personas en la reunión. Habrá momentos de mucha dificultad. Hubo muchas protestas estudiantiles. Tampoco se dice: han habido personas; han habido días. Hay que suprimir ese plural, lo correcto es: ha habido personas, ha habido días.