martes, 26 de enero de 2021

PANDEMIA Y POESÍA- PILDORITAS POÉTICAS

 

¿PODRÍAN UNAS PILDORITAS POÉTICAS, PALIAR

 LA ANGUSTIA

 Y EL DOLOR PANDÉMICOS?

 

 

Lucila González de Chaves

"Maestra del Idioma"

lugore55@gmail.com

Blog: lucilagonzalezdechaves.blogspot.com

 

 

Para empezar, recordemos al escritor español Víctor Corcoba:

“En la poesía están todas las emociones, todas las identidades creativas y todos los cánticos liberadores. Hay que volver a ella para hallarse consigo mismo y aproximarse a lo absoluto, para reencontrar la paz malgastada y borrar de la memoria amores y hechos que no son.

 “La poesía es una exigencia para dar voz a los sentimientos arrinconados… A la poesía hay que reconocerle su efecto socializador, su carácter persuasivo y único. Convive con cada uno de nosotros. Forma parte de nuestra existencia. Lo decía Bécquer: ‘Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía´.

 “La poesía es imprescindible y necesaria en la época actual, aunque solo sea para poder respirar placenteramente y saber que existimos con pensamientos renovados y libres de ataduras…

“En el fondo, un poema no es algo que se ve, sino algo que se siente…”

 ...

Por eso, los lectores apasionados de poesía pensamos que ella es la audaz transformadora del poder expresivo de las palabras. Y leyendo y sintiendo, llegamos a comprender que el poeta es un permanente y obligatorio espectador de sus propias emociones.

Siempre la poesía fue compañera amable del hombre en todos los momentos de su existencia. Compañera en la ilusión, en el amor, en el desencanto, en las luchas por alcanzar logros en beneficio de la patria, de la familia, de la sociedad.

Hace días, vengo releyendo poesía para acompañarme, para restarle fuerza demoledora al pensamiento y al sentimiento frete a este tsunami que se desata en muertes, en miedos, en incertidumbres, en desafueros, en indisciplina colectiva. Busco la poesía porque he ensayado otros escondites mentales y no me han cubierto mis desazones, mis prejuicios, mis cavilaciones.

A usted, amigo de mi blog, lo invito a leer estas pequeñas dosis poéticas líricas de varios autores, y a regresar con ellas al recuerdo amable de quienes nos hicieron compañía en la existencia, de aquellos a quienes amamos con toda la fuerza del corazón, a quienes nos ayudaron a contener una adolescencia tímida y soñadora y a lograr una madurez emocional no exenta de sueños luminosos. Son las lecturas que nos transportaron a mundos de alegría, de inquietudes existenciales y, ahora, en la vejez, a las nostalgias, a los agradecidos recuerdos, a las dulces añoranzas.

El corazón no envejece, los recuerdos no se borran, los momentos felices permanecen; solo hay que resguardarlos para que la dulcedumbre de su presencia no se convierta en depresiones inútiles, en amarguras tóxicas contra la nobleza del espíritu, el vigor del corazón y la salud integral de nuestro ser.

Amigos, juntemos nuestros amables recuerdos, nuestras añoranzas, nuestras pérdidas, nuestras tristezas, nuestros miedos y perdámonos por el camino de las expresiones poéticas. Creo que ser sentimental no es un defecto; pienso que es el vigorizante de la capacidad sintiente del hombre que lo acompaña hasta la muerte.

Estas son algunas de las pildoritas líricas seleccionadas despaciosamente, sentimentalmente:

 

(El amor)

Es lo que está en el beso y no es el labio;

Lo que rompe la voz, y no es el pecho:

Es un viento de Dios, que pasa hendiéndome

El gajo de las carnes, volandero.

(Gabriela Mistral)

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Un día, al encontrarnos tristes en el camino,

Yo puse entre tus manos pálidas mi destino

¡y nada de más grande jamás han de ofrecerte!

(Delmira Agustini)

 

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Esta pena mía no tiene importancia

Solo es la tristeza de una melodía

Y el último ensueño de alguna fragancia

(Pedro Miguel Obligado)

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El tiempo que discurre hacia la muerte

No existe por el tiempo que ha pasado

Sino por el que falta para verte.

……................

Estar enamorado….

Es advertir en unos ojos esa mirada verdadera que nos mira,

Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida,

es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía,

es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.

…………….........

Eres como una sombra de montaña

Sobre el encendimiento de la aurora. 

Eres el alma convertida en viento

Y eres el viento convertido en canto

…………............

Tienes la forma justa de mi vida

Y la medida de mi pensamiento.

…………............

Cuando confío es ella la confianza,

Cuando espero es ella la esperanza,

y cuando vivo es ella el corazón.

…………...........

Ni el tiempo que al pasar me repetía

Que no tendría fin mi desventura

Será capaz con su palabra oscura

De resistir la luz de mi alegría.

…………............

Bello sería el viento que me nombra

Si la voz que me llama no estuviera

Perdida en la distancia y en la sombra.

(Francisco Luis Bernárdez)

 

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Para que nada nos amarre

que no nos una nada. 

Ni la palabra que aromó tu boca,

ni lo que no dijeron las palabras.

………..............

 

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,

ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada

y hacia donde camines llevarás mi dolor.

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.

Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy......

……….....................

 Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

 La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

(Pablo Neruda)

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Oigo flotando en olas de armonía

Rumor de besos y batir de alas;

Mis párpados se cierran…. ¿qué sucede?

-¡Es el amor que pasa!

(Gustavo Adolfo Bécquer)

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Era un cautivo beso enamorado

De una mano de nieve que tenía

La apariencia de un lirio desmayado

Y el palpitar de un ave en agonía.

Y sucedió que un día

Aquella mano suave

De palidez de cirio,

De languidez de lirio,

De palpitar de ave,

se acercó tanto a la prisión del beso

que ya no pudo más el pobre preso

y se escapó; mas con voluble giro,

huyó la mano hasta el confín lejano,

y el beso que volaba tras la mano,

rompiendo el aire, se volvió suspiro.

(Luis Gonzaga Urbina)

 

………………………………………………………………………

 

Esta noche,

Solo; el alma

Llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,

Separado de ti misma por el tiempo, por la tumba y la distancia,

Por el infinito negro

Donde nuestra voz no alcanza,

Mudo y solo

Por la senda caminaba….

Y mi sombra,

 por los rayos de la luna proyectada,

iba sola,

iba sola

iba sola por la estepa solitaria;

y tu sombra esbelta y ágil...

fina y lánguida...

se acercó y marchó con ella….

¡Oh, las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas!

¡Oh, las sombras que se buscan en las noches de tristezas y de lágrimas!

(José Asunción Silva)

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Pero tuvo que ser

y fue sin llanto,

sin una escena ni una cobardía.

Tú te fuiste pensando en el olvido

y yo pensando en la melancolía.

……..............

Hoy no estás en mis retinas,

Pero te tengo aquí dentro,

Como una flor de nostalgia

En la solapa del sueño.

Aún te miro en la quimera,

Te persigo en el recuerdo,

Y siento crecer tu voz

En la selva del silencio.

(Jorge Robledo Ortiz)

 

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Te amo con sencilla transparencia,

con un amor apenas insinuado

que se vuelve silencio en tu presencia.

Con un tan dulce corazón herido

que si no te dijera que te he amado

lo sabrías oyendo su latido.

(Jorge Montoya Toro)

viernes, 15 de enero de 2021

EJERCITEMOS NUESTRA COMPETENCIA LINGÜÍSTICA

 

UNA MIRADA AL IDIOMA

  

Lucila González de Chaves

Logore55@gmail.com

 

 

EJERCITEMOS NUESTRA COMPETENCIA IDIOMÁTICA

 

1.    Más mayor; mayor que 

 

 

En el contexto de la edad, tienen significados y matices diferentes.

El adjetivo “mayor” se emplea con valor comparativo y significa ‘que excede en edad a otra persona’.

Con este significado, la expresión se construye con la conjunción que (eres mayor QUE yo). Es incorrecto combinarlo con: “más”, “tan”, ejemplos incorrectos: eres más mayor que yo; se casó con una persona más mayor.

En lo relativo a la edad, el vocablo “mayor “ se usa como un adjetivo no comparativo y significa: ‘de no poca edad’, ‘de edad avanzada’, o  ‘adulto’: El niño va con una persona mayor.

A veces, la palabra “mayor” puede ir acompañada de vocablos como: másmuytan, ejemplos: Quien falleció, no fue un joven, sino alguien muy mayor que ha sufrido un accidente cerebrovascular.  No era tan mayor como para sufrir esa enfermedad.

 

2.    ¿Nadie o nadies?

 

 “Los nadie”, igual que: “los nadies” son plurales adecuados para hacer referencia a las personas que parecen invisibles para la sociedad.

En los medios pueden verse frases como: “Los ‘nadie’, víctimas de la xenofobia institucional”.  “Los nadies y sus sueños”.  “Nadie habla de los nadie”. “Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada”.

El Diccionario de la lengua española recoge la voz “nadie”, exclusivamente como un pronombre. El diccionario de María Moliner registra esta palabra también como sustantivo, y con el significado de ‘persona insignificante, de poca importancia o de poco carácter’.

Es correcto emplear tanto “los nadie”, como “los nadies”, para expresar  el plural; igual como se hace con otras voces sustantivadas, por ejemplo: el adverbio  “sí” (con tilde), y su plural “síes” (los “sí”; los “síes”); o el pronombre “yo” y su plural “yoes” o  “yos” (los “yo”; los “yoes”; los “yoes”)

“Los nadie” o “los nadies”, NO equivalen – dice la RAE – a la expresión “don nadie, de uso más general, y que a menudo está cargada de un matiz peyorativo.

 

3. Las décadas

 

Al hacer referencia a las décadas en español, los numerales que designan cada decena se escriben siempre en singular, por lo que lo adecuado es usar formas como: los años ochenta; los cincuenta.  No: los años ochentas, los cincuentas, los 50’s, década de los 20’s, etc., que son formas incorrectas.

La Ortografía de la lengua española precisa que cada uno de los decenios de los que se compone un siglo se representa con el numeral en singular, escrito preferiblemente en letras: los años treintala década de los sesentalos noventa…

También se pueden expresar las décadas con cifras: los 50, los 20, los 80. No es adecuado incluir apóstrofo ni S, pues son fórmulas importadas del inglés y ajenas al español. 

Además, tangamos en cuenta que no hay una denominación establecida para la primera década de un siglo, por lo que se deben utilizar expresiones como: la primera década del siglo XX, la década de 1901 a 1910,la década de 1900 para referirse a los años entre 1900 y 1909, pues entre 1900 y 1910 hay once años.

Para aludir a los años que van del 10 al 19 de cada siglo es adecuada la expresión “los años diez”, aunque tiene poco uso. También la forma “la segunda década del siglo XXI”, esta va desde  el año 2011 al 2020. Se ha iniciado la tercera década del año 2021, que va de 2021 a 2030.

 

4.    Al igual que

 

Es la expresión correcta; NO: al igual de, ni: al igual a. Al igual que, es la locución adecuada registrada en el Diccionario de la lengua española, equivalente a: ‘de igual manera que’.

Uso adecuado.

Los gatos pueden apegarse fuertemente a las personas al igual que ocurre con los perros.

 

5.    Voz inglesa shock

 

 Según el Diccionario panhispánico de dudas, esta palabra puede sustituirse por los términos españoles choque, impresión, conmoción, sorpresa, impacto; de modo que no es necesario el uso del anglicismo.

Además, el Diccionario de la lengua española recoge el verbo choquear, que define como ‘producir un impacto emocional a alguien’ o ‘dicho de una persona: sufrir un impacto emocional’

Usos adecuados: el virus causa impacto en las cadenas comerciales.

El director técnico se mostró choqueado por la derrota que sufrió su equipo.

Si se opta por utilizar el anglicismo shock, lo adecuado es escribirlo en cursiva; si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.

 

 6.Adolecer

 

Los verbos adolecer y carecer no tienen el mismo significado: Carecer equivale a ‘no tener’.

Adolecer significa ‘enfermar o padecer alguna enfermedad habitual’; ‘tener o padecer algún defecto’; ejemplos: El jugador adolece de migraña. La obra adolece de un desequilibrio más que notable. En el primer ejemplo se indica que el jugador padece jaquecas; en el segundo, se está señalando que la obra tiene el defecto de no ser equilibrada.

 

 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

CRECE LA LIBERTAD EN EL USO DEL IDIOMA

 

CRECE LA LIBERTAD EN EL USO DEL IDIOMA,

 

GRACIAS A QUE LA RAE SE HA FLEXIBILIZADO Y EL VOCABULARIO AUMENTA SIN SUPOSICIONES DAÑINAS EMANADAS DEL LLAMADO “CASTICISMO”

 

«Coronavirus», «COVID», «desconfinar», «desescalada» son algunos de los términos que se acaban de incorporar al «Diccionario de la lengua española» (DLE), cuya última actualización suma más de 2500 novedades, tanto enmiendas como adiciones, que han sido incluidas en su edición digital.

Algunas de estas nuevas palabras se encuentran entre los términos más consultados del año y su inclusión en el diccionario ha sido dado a conocer este martes por su directora, la académica de la RAE, Paz Battaner, que ha explicado que «COVID» entra como sustantivo en mayúscula con géneros masculino y femenino.

Pero más allá de las nuevas palabras incluidas, debido a la situación provocada por la pandemia, hay otras incorporaciones al diccionario como «emoji» o «emoticono», «trol» o «trolear», «finde», «fascistoide», «animalismo», «macho alfa», «nacho» o «gastrobar».

«COVID» tenía tres problemas como eran la asignación de género gramatical, una ortografía como si fuera una sigla y la intensidad silábica, y aunque la RAE manejaba el femenino porque se trata de una enfermedad, «al final los hispanohablantes decidirán por qué optan», ha señalado el director de la Academia, Santiago Muñoz Machado.

Desde mayo o junio, con la experiencia de lo que había ocurrido se han estudiado las palabras relacionadas con la pandemia que se han incorporado a esta edición. Y aunque, por ejemplo, «confinamiento» ya estaba en el diccionario, su acepción era referida a un castigo; ahora, «ya no es una penalización»: ha habido cambio léxico y semántico debido a la pandemia.

Sobre la palabra «coronavirus», el DLE define desde ahora el término como un «virus que produce diversas enfermedades respiratorias en los seres humanos, desde el catarro a la neumonía o la COVID», mientras que «COVID» aparece como «síndrome respiratorio agudo producido por un coronavirus».

También se ha añadido «desconfinamiento» para definir el «levantar las medidas de confinamiento impuestas a una población, o a parte de ella, en un territorio u otro lugar».

Y «desescalada» se define como el ‘descenso o disminución graduales en la extensión, intensidad o magnitud de una situación crítica, o de las medidas para combatirla’. 

Las palabras «emoji» y «emoticono» también se incorporan ahora al diccionario, con una ortografía netamente castellana, así como los términos «trol» y «trolear» para definir, en foros de Internet y redes sociales, el «usuario que publica mensajes provocativos, ofensivos o fuera de lugar con el fin de molestar, llamar la atención o boicotear la conversación».

Y aunque «hilo» no es una palabra nueva, el diccionario ha añadido una adición de acepción relativa a su uso, en foros de internet o redes sociales para hablar de una cadena de mensajes publicados sobre un mismo asunto.

El director de la RAE ha explicado el procedimiento que se lleva a cabo para añadir vocablos. Cualquier ciudadano o académico propone una modificación, se verifica que se usa intensamente sobre los corpus de la RAE y que se usa en la práctica totalidad del mundo hispanohablante. Entonces pasa a una de las comisiones del pleno, se manda a cada una de las 22 academias y así ese año pasan al diccionario.

«No le incomoda al español, la incorporación de palabras en “crudo”», ha dicho el director de la RAE en referencia a los anglicismos en materia de internet.  La constante frase: “el inglés nos invade”, no es una cuestión de gran preocupación; las palabras se castellanizan y no significan mucho en la inmensidad del léxico castellano», ha indicado Muñoz Machado 

Y también se ha agregado la acepción coloquial de «finde» a la acepción de «fin de semana». «Es un guiño a los hablantes, asegura Muñoz Machado, un reconocimiento al uso.

El trabajo de «reponedor» no existía y ahora la lengua lo ha incorporado a su diccionario. Y se incluye también una acepción nueva de «avatar», como representación gráfica de un usuario en el entorno digital, o «macho alfa».

En lo que se refiere a gastronomía, «gastrobar» figura desde este momento como ‘bar o restaurante que ofrece tapas y raciones de alta cocina’ y también figurará «nacho» para hablar del ‘trozo triangular de tortilla de maíz, típico de la cocina mexicana, que, frito, se toma como aperitivo, generalmente acompañado de salsas espesas’. Y «faláfel», plato típico de la cocina árabe.

«Vigorexia», esa obsesión patológica por desarrollar la musculatura o la actividad recreativa de la «tirolina» son otras de las nuevas definiciones.

La palabra «animalismo» aparecerá asimismo como el movimiento que propugna la defensa de los derechos de los animales; y «mundialismo», como el movimiento en favor de la colaboración de todos los países y de la creación de un gobierno mundial.

 

30 de diciembre de 2020

martes, 8 de diciembre de 2020

¡NAVIDAD!, NO IMPORTA LA DESESPERANZA DE UNA PANDEMIA

 

                                     LA SEMÁNTICA NAVIDEÑA

 

Con motivo de las fiestas navideñas, existen algunas claves para una redacción más cuidadosa de las noticias en las que aparecen términos relacionados con estas celebraciones.

 

1.      Navidad, Nochebuena….

 

Navidad, Navidades, Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes se escriben con mayúscula inicial por tratarse de nombres propios de festividades, según indica la Ortografía académica. Cuando Navidades y Navidad se refieren al periodo, se admite también su escritura con minúscula: “Cerca de 2,4 millones de pasajeros pasarán estas navidades por los aeropuertos americanos”. Además, y aunque ambas palabras son correctas, se prefieren las formas Nochebuena y Nochevieja a las escritas en dos palabras Noche Buena y Noche Vieja.

 

2.    Las palabras: feliz, próspero, paz…

 

Términos como feliz, próspero, amor, paz o felicidad, que suelen verse con inicial mayúscula («El presidente del Gobierno deseó una Feliz Navidad a los periodistas»), se escriben, al tratarse de adjetivos y nombres comunes, con minúscula inicial: «El presidente del Gobierno deseó una feliz Navidad a los periodistas».

 

3.     Tarjeta de Navidad, mejor que christmas

 

Las expresiones tarjeta de Navidad o tarjeta navideña son preferibles a la voz inglesa Christmas y su hispanización crismas, cuyo empleo se da especialmente en España.

 

4.    El belén, en minúsculas

 

La representación de la escena del nacimiento de Jesús se escribe con minúsculas, el belén, ya que, aunque proviene del nombre de la localidad donde la Biblia sitúa el nacimiento, se usa en este sentido como nombre común. Solo se escribe con mayúscula inicial si se refiere a la ciudad: «Jesús nació en Belén». También se escriben en minúscula sus sinónimos: nacimiento, portal y pesebre.

 

5.     Niños Jesús, Papás Noel y papanoeles

 

Se recomienda escribir Niños Jesús y Papás Noel como los plurales de Niño Jesús y Papá Noel. Sin embargo, Papá Noel ha dado también origen al sustantivo común papanoel, referido, más que al propio san Nicolás, a las personas disfrazadas de este personaje y a los muñecos y adornos con su forma, que tiene menor uso y cuya forma plural es papanoeles.


(Conceptos académicos)

 

  

LA FE


(de poemas de Navidad del poeta argentino Francisco Luis Bernárdez (1900 - 1978)

 

Por lo desconocida y por lo bella,

por lo profunda y por lo desolada,

esta noche, Señor, es como aquella

que te sirvió de cuna y de posada.

 

Esta dulce mirada de doncella

con que mira la noche abandonada

es la mirada de la misma estrella

que presenció en silencio tu llegada.

 

Este dolor es el dolor del hombre

que a pesar de sufrir tuvo confianza

en el advenimiento de tu Nombre.

 

Estos ojos, Señor, son como aquellos

ojos que no perdieron la esperanza

de que vinieras a llorar por ellos.

 

 

¡VAMOS JUNTOS AL PESEBRE, A DEPONER NUESTRAS RIVALIDADES!

  

Lucila González de Chaves

Lugore55@gmail.com

 

 

Todos ¡juntos! guiados por la luz de un noble y urgente deseo y con la humildad y el arrepentimiento como presentes, vamos al encuentro de la conmemoración de este extraordinario acontecimiento, ocurrido en Belén hace más de dos mil años; celebremos jubilosamente el origen de la historia de nuestra salvación.

Este Dios-Niño, hijo de Dios-Padre, Príncipe de nuestros corazones, lleva siglos acompañando a la humanidad, e instándola a que aprenda amar, a que alcance la paz interior y la capacidad de convivencia, que son el único comienzo y el exclusivo camino de la verdadera paz en las familias, en la sociedad, en nuestro país, en los gobiernos, en el mundo entero.

Lleva más dos mil años cumpliendo su promesa de amarnos y perdonarnos; pero no ha sido posible que aprendamos de Él. Y lo más doloroso: gobernantes y gobernados vamos dejando atrás y en el olvido, la nobleza de vivir para redimir, lo que el gran Niño del pesebre, con su nacimiento, constituyó como historia y mandato.

La historia existencial ha cambiado; hoy se cimienta en incumplir y manchar la palabra, el juramento, el mandato, la obligación de cuidar la patria; nos anima el perverso sentimiento de ver en los ciudadanos a seres extraños, a desconfiar de todos ellos y, por ende, a convertirlos en enemigos.

Cada diciembre los colombianos, cargados con todo el daño que hemos hecho, con los engaños, la corrupción, recorriendo un camino cada vez más resbaladizo y tomando un rumbo sin luz ni guía…; con toda esa carga a cuestas, hacemos promesas, nos decimos palabritas tranquizadoras, nos damos regalitos impulsados por el amor familiar, el amor de amigos, de vecinos, de jefes, de subalternos…

¿Qué hemos logrado? ¿Sí ha sido el Mandamiento del Amor el centro de nuestra vida, el semillero de una paz que consiste en ponerles limpieza al alma, seriedad a las palabras, respeto al compromiso, honestidad a la promesa, firmeza a la obligación?

Nos hemos anestesiado con todos los aconteceres porque el cerebro no procesa, ya, más noticias escandalosas, perversas y fabricadas, muchas veces, a costa de silencios sabios y de la rectitud de comportamientos que pueden ser salvadores; nos vigorizamos con aspavientos, algarabías, hechos irreverentes y asesinos del pudor, del honor, de las promesas para defender la majestad de la patria, lo sagrado de los hogares, el juramento profesional, el respeto a los bienes, el obligatorio cuidado y protección moral de los niños, que son nuestra prolongación en el tiempo.

Cada año, cada día, Colombia tiene para mostrar violaciones, corrupción, llanto, dolores, atropellos morales, familiares, económicos; y, luego, nos sentimos redimidos, simplemente negando nuestra responsabilidad y culpabilidad, o utilizando deportivamente la palabra “perdón”, ya tan manoseada y por ello, tan falta de significación.

Se mata, se engaña, se viola, se atropella y, luego… el fulano, el doctor, el funcionario, el dirigente, la empresa, la institución…, el que tenga el turno, sale a decir: “pido perdón”. Y, ¡ya está!

Cedo la palabra a un escritor-autoridad en sabiduría, espiritualidad y limpieza y dignidad: el sacerdote carmelita, Hernando Uribe Carvajal, quien, alguna vez, escribió estas reflexiones sobre “LA PAZ”.

Esa paz que nace en el pesebre, que los ángeles y los pastores ensalzan y glorifican, pero que, pasando los tiempos, el ser humano olvida, enloda, le cambia su sentido y la manipula como quiere. Dice el sacerdote:

“(…). La paz no es una cosa que puedo encontrar en algún lugar. La paz va conmigo a dondequiera que voy”.

“Me detengo a preguntarme quién soy, de dónde vengo y a dónde me encamino”.

“Me sorprendo de mí mismo, y mi sorpresa crece al constatar que yo soy la paz, lo que busco por todas partes con afán”. 

“Mi interioridad se manifiesta en cada gesto mío”.

“Miro mi rostro, mis ademanes; estoy mirando la paz, lo que soy, esa maravilla de unidad, pasmosa en su complejidad, armonía de cuerpo y alma, de cerebro y corazón”.

“La paz, […] nace en mi interioridad. Cuanto más tiempo le dedico, más descubro la maravilla que es”.

“San Juan de la Cruz me enseña a llevarlo todo con igualdad tranquila y pacífica, y a alegrarme en todo por no perder la paz, y así, ponerle remedio conveniente a toda adversidad haciendo de la armonía el tesoro del corazón. […].

“Vivo haciendo la paz conmigo; vives haciendo la paz contigo; vivimos haciendo la paz con nosotros. Coincidimos”.

“La coincidencia es fruto de un juego lleno de inteligencia y corazón, regalo de la Divinidad”.

 “La paz que somos llena la atmósfera que respiramos”. 

 

lunes, 7 de diciembre de 2020

EL CLIMA ARRUINANTE

 

EL CLIMA ARRUINANTE…. PARECE QUE TAMPOCO SABEMOS BIEN CÓMO HABLAR DE ÉL

 


Crisis climática es una denominación válida que expresa adecuadamente la magnitud, intensidad y velocidad del cambio que se está produciendo en el clima.


En los medios es cada vez más frecuente encontrar noticias sobre medioambiente en las que esta expresión aparece junto con calentamiento global, cambio climático y emergencia o urgencia climática, como:

«Nueva Zelanda declara esta semana la emergencia climática»

«¿Y si ya es demasiado tarde para detener el calentamiento global”

 «Los efectos de la emergencia climática han hecho crecer la necesidad de drenaje de la ciudad».

 Sobre estas denominaciones conviene precisar lo siguiente: 

1.Calentamiento global.

Es el aumento de la temperatura de la Tierra.

2.Cambio climático.

Es una expresión más amplia que incluye todas las variaciones en el clima. Los cambios climáticos han existido desde el inicio de la historia de la Tierra, pero la novedad del actual reside en que es un cambio en el clima causado directa o indirectamente por la actividad humana. Incluye alteraciones en la temperatura, pero también en las precipitaciones, en la velocidad del viento, en la presión atmosférica, en la frecuencia de eventos extremos, etc. No obstante, con frecuencia, se ha empleado calentamiento global, no solo para referirse al calentamiento estricto, sino de modo general a la globalidad de sus efectos.

3.Crisis climática.

Muchos expertos empiezan a señalar que la situación de cambio de clima que estamos viviendo, por su magnitud, su intensidad y su velocidad, permite afirmar que estamos ante una crisis climática.

4.Emergencia climática.

 Otros apuntan a que emergencia es un término más preciso para aludir a una dimensión temporal corta para actuar y que traslada verazmente la necesidad de adoptar con prontitud medidas intensas para afrontar el problema.

De este modo, aunque ejemplos como los anteriores no son censurables, crisis climática es la forma más adecuada para referirse a la magnitud y a las consecuencias del cambio climático causado por la actividad humana.

Cuando, además, se quiera enfatizar la amenaza que esto supone y la necesidad de actuar sobre ella con medidas urgentes, pueden emplearse las alternativas emergencia y urgencia climática, como: «Los jóvenes piden en la calle que se declare la emergencia climática». «Hacia la declaración de emergencia climática: qué es y para qué sirve».

 

(Resumen de lo que enseña la RAE)

sábado, 28 de noviembre de 2020

PRESENTACIÓN DE LA TESIS DE GRADO DE UNA PERIODISTA DE upb-

  

Lucila González de Chaves,

Maestra en el buen decir de la palabra

 

PRESENTACIÓN DE LA TESIS

 

Por Laura Marina García Ramírez- periodista UPB

 

Lucila González de Chaves, maestra en el buen decir de la palabra es la historia de una vocación. De cómo desde la cuna la motivaron a ser maestra. Es una herencia intelectual y espiritual: De la mamá y de su recordadísima tía Maruja. 

La constante de maestra le marca un sello de autenticidad. Aristóteles decía que la felicidad del hombre está en hacer lo que realmente le gusta y la vocación demuestra que el personaje está donde quiere estar. Es lo que es, lo que le dicta su vocación.

Este sello de carácter está complementado por muchas otras actividades que indican multiplicidad de facetas dadas por sus distintos roles en la vida social. Doña Lucila tiene –como cualquier otro ser humano- una multiplicidad de roles, pero el que verdaderamente predomina es el de maestra. Eso se repite una y otra vez como el tema central. En una obra sinfónica hay un tema central que es el principal y hay variaciones alrededor del tema. Sucede lo mismo en el caso de la historia periodística: Las facetas de su personalidad son variaciones alrededor de un mismo eje.

De ahí que para la elaboración de este trabajo de grado escogí, en el siguiente orden, cinco momentos de su vida:

-Infancia de la maestra: Cómo se formó, qué papel cumplió la lectura en sus ratos libres.

-La juventud, el bachillerato, la maestra y la universitaria.

-La plenitud de su vida profesional: Autora de textos didácticos, conferenciante, vigía del idioma.

-Su reconocimiento público y social.

-Y finalmente un quinto momento: Su edad otoñal, su reposo. Doña Lucila todavía produce y su reposo es más bien activo que pasivo, como pude comprobarlo mediante la investigación de fuentes personales y documentales.

Mi interés por Lucila González de Chaves viene de atrás. De cuando me encontraba en cuarto de bachillerato y sentía una curiosidad enorme por saber quién era de verdad la autora de los textos de español y literatura que tanto me atraían en el Colegio.

En esa época no contaba con la fortuna de conocerla en persona. Ni siquiera había visto su fotografía.

Me preguntaba: “Cómo será físicamente. Cómo pensará, cómo será su vida. Cómo habrá hecho para llegar al punto donde está”.

Cuando al fin la tuve cerca me impresionó su erudición. Aquélla primera vez fue a finales del decenio de los noventas, en una de las sesiones del Café Literario de El Colombiano, en que hablaba, con esa propiedad que la caracteriza, sobre Gabriela Mistral.

En undécimo grado leí a Momo de Michael Ende, por completo. Y como es lógico me pusieron a hacer un ensayo analítico sobre la obra, con su argumento, personajes principales y secundarios y el contexto de la protagonista en relación con aquéllos hombres grises que se empeñaban en robarle el tiempo a la pequeña Momo.

Al terminar acudí a doña Lucila y ella con mucha amabilidad y apertura me atendió en su casa del barrio La Floresta.

Me habló de la tortuga Casiopea, de Momo y los hombres grises y me dio una descripción de la psicología de cada uno y de las connotaciones sociales que el autor se proponía con esta novela de ficción.

Al pensar en el periodista como guía de perplejos en una sociedad donde casi siempre se destacan los antivalores, es muy importante que el periodismo cumpla una función orientadora. Parte de esa función consiste en mostrar en forma ponderada personas paradigmáticas, sin llegar a la exaltación. “Por sus obras los conoceréis”, dice el aforismo. Hay personas que merecen justo reconocimiento social como doña Lucila. Ella trabaja con lo intangible de la formación de juventudes, como se ha percibido a lo largo de generaciones.

En este trabajo no pretendí calificar a la protagonista y su obra (y en el texto procuré sostener un tono ponderado), sino ponerla a consideración de los lectores para que ellos a su vez la interpreten, conozcan las diversas facetas de su personalidad y comprendan por qué en realidad reúne méritos y ejecutoria suficientes para que se le considere como ejemplo.

He querido demostrarlo de principio a fin, con objetividad razonable a lo largo de los cinco momentos ya enunciados: Sin llegar al culto a la personalidad, sin hacer un panegírico de su vida. Pero consciente, claro está, de que el periodismo tiene una misión muy importante en la orientación de la sociedad hacia la justipreciación de valores humanos, de personajes esenciales, como se demostró a fines de 1999, cuando los dos periódicos de Medellín y la Cámara de Comercio realizaron una consulta popular para destacar a los personajes del Siglo Veinte en Antioquia. A propósito, doña Lucila figuró entre los nominados en el campo de la educación.

Maestra en el buen decir de la palabra es una biografía, con la metodología y la técnica de la historia periodística destinada a publicarse en libro y con un acento literario, sobre la vida y obra de Lucila González de Chaves, a quien se ha distinguido como uno de los valores regionales contemporáneos.

Es una historia periodística y reúne todos sus elementos constitutivos: Los hechos que componen la noticia, la explicación del reportaje, la narración y la descripción de la crónica, el protagonismo, semblanzas y diálogos de la entrevista y para completar, las imágenes y textos de apoyo. El texto periodístico posibilita la presentación de un contenido histórico en forma literaria.

Dice la gran escritora autora de las “Memorias de Adriano”:

“Tomar una vida conocida, concluida, fijada por la historia –en la medida en que puede serlo una vida-, de modo tal que sea posible abarcar su curva por completo, más aún, elegir el momento en que el hombre que vivió esa existencia la evalúa, la examina, es por un instante capaz de juzgarla... Hacerlo de manera que ese hombre se encuentre ante su propia vida en la misma posición que nosotros”. (Marguerite Yourcenar, Las Memorias de Adriano).