jueves, 29 de noviembre de 2018

"CLAMORES AL ATARDECER"



Mara Agudelo y su clamor en el tiempo

Autor: Lucila González de Chaves
28 noviembre de 2018 - 09:05 PM

Todos cuantos amamos la palabra hecha luz, verdad y armonía admiramos a Mara en quien el verso se hizo denuncia, confesión, hermandad, ternura, súplica, solidaridad.

Querer sentirlo, verlo y adivinarlo todo;
Tener la mente y llamas y los pies entre el lodo.
Con la lectura del último libro de la excelente poetisa Mara AgudeloClamores al atardecer, traigo a este presente, la anterior precisa definición del nunca olvidado poeta Guillermo Valencia, refiriéndose a José Asunción Silva, en su inigualable poema Leyendo a Silva. Encabezo esta columna con tan incomparable apreciación, porque Mara también es ese ser que define Valencia.
¿Se despide Mara? No lo sabemos. Leemos en su ofrenda: Clamores al atardecer llega a ustedes cuando me acerco a los 88 años [] He cumplido con amor y constancia mi vocación [] Va mi libro para los amantes del libro que aún quedan.

Lea también: Valores antioqueños, Mara Agudelo

Y en el primer poema, Mensaje, nos dice: “¡Oh, si pudiera dejaros / antes de mi partida, este yo positivo / que me invade, / esta resurrección que me transforma, / esta salmodia dulce que me exalta! / Este anhelo supremo de crear / y destruir / todo lo que no debe ser.
En El viaje, estas palabras hablan de desasimiento: Calzaremos de amor nuestras sandalias / y nuestros corazones. / De amor hasta la última pisada. / Hasta el último polvo en el camino. / ¡Después como cansados, / dejaremos el alma reclinada / en cualquier madrugada!
Todos cuantos amamos la palabra hecha luz, verdad y armonía admiramos a Mara en quien el verso se hizo denuncia, confesión, hermandad, ternura, súplica, solidaridad con los más humillados y ofendidos al decir de Dostoievski.
Muchos poetas y críticos califican su producción como Poesía de protesta. Pienso que poesía social, sí; pero no protesta, porque la ternura de Mara, la limpieza de su mirada, la elegancia y estructura de su lenguaje no le permiten posiciones desordenadas, ni gritos ni adjetivos desobligantes. Ella es una dama sensible que toca nuestros corazones, para que veamos y sintamos el gran dolor del mundo.
Retengamos por un momento estas líneas del libro citado: Si fuéramos guerreros /asaltaríamos el mundo en un instante / para buscar al hombre / y transformarle el alma; / para matar el hambre, y escribir / libertad por todas partes, / hasta que se arrodillen / las palabras.
Y, ¿ternura?, leamos: “¡Hermano campesino / pequeño dios agrario / corazón de montaña! / Hermano campesino, / niño de los trigales, / alumno de la hormiga / y las abejas /¿cuándo veremos / nuestra patria limpia, / de malezas humanas?
Otras pruebas irrefutables de auténtica poesía son:
“… que los niños del campo griten que somos muchos, que el mundo es una granja de esperanzas…”
Si la patria es de todos / todos deben caminar a las aulas, / con un libro en sus manos / y una esperanza bajo el sol.
La realidad es otra / es esto que lastima que recorre la sangre / sube a la piel del alma y se asoma a los ojos / con un tinte de lila en la mirada.
Epifanio: hoy como ayer / Antioquia canta airosa / tu himno de alabanza / porque tanto dolor y tanto llanto / no han podido dar muerte a la esperanza.
_Te necesito, ¡ oh, Dios, te necesito / porque me queda grande esta tristeza; porque me duele ver tanta pobreza / que borrona tu Ser.
 Por eso afirmo que los versos de Mara están inspirados en todos nosotros, porque todos, todos, somos desposeídos, huérfanos de algo o de alguien... huérfanos de alguna presencia, de alguna palabra, de una mirada, o de posesiones; también de posiciones...
Aplaudo la libertad de la autora para estructurar su libro antológico. No necesitó asesores, ni amigos, ni buenos declamadores, o amables lectores. En el silencio de su alma y en el latir de su corazón, fue recogiendo las fulgentes joyas que hoy nos entrega en un libro elegantemente editado.

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Despaciosamente, leo estos versos de Mara y reitero mi apreciación: ella detiene y analiza el pensamiento, lo soporta en la emoción y lo moldea, luego, en las palabras que le salen en tropel. Un tropel en donde nace su hermoso juego poético de las metáforas, de los símiles, de las personificaciones, de las paradojas
¡Mara y sus versos!
¡Presencia dolorosa del hombre sobre la tierra! Sufren los niños, los ancianos, los derrotados, los olvidados!
 Sufren los recuerdos y las nostalgias, los tiempos de la infancia y los de la ya larga experiencia vivencial. Sufrimos los lectores porque hacemos muy nuestras sus palabras que denuncian, atestiguan y se duelen
Su verso es, también, bello y sonoro cuando testifica su fraternidad con el ser ilusionado, soñador, expectante; con el que crea y ama.
¡Mara, poetisa colombiana, cargada de palabras palpitantes, armoniosas, significativas que nos plantean el dolor de existir, pero también nos entregan ternura, amor, anhelos y esperanzas!

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jueves, 15 de noviembre de 2018

CÓMO INFORMAR CORRECTAMENTE






Cómo hablar e informar correctamente


14 noviembre de 2018 - 09:05 PM

Es un término bien formado, con la misma pauta que rockódromo, que sí recoge el DRAE, y no es preciso escribirlo en cursiva ni entrecomillado

  1. El carnaval y los carnavales
La palabra carnaval y su forma plural carnavales se escriben con inicial minúscula cuando se refieren a la fiesta popular, excepto si forman parte de un nombre propio, como sucede con las denominaciones en las que se asocia al nombre de la ciudad en la que se celebra. En ese caso, se escribe la inicial mayúscula: el Carnaval de Río de Janeiro.
  1. El entierro de la sardina
La fiesta con la que se celebra el fin de estos carnavales, en muchos lugares es el entierro de la sardina, que se escribe con iniciales minúsculas.
  1. Sambódromo, un término bien formado
La palabra sambódromo, con la que se designan las instalaciones destinadas a los desfiles de las escuelas de samba en los carnavales brasileños, no está recogida aún en el diccionario de la Real Academia, pero sí en algunos de uso como el Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos. Es un término bien formado, con la misma pauta que rockódromo, que sí recoge el DRAE, y no es preciso escribirlo en cursiva ni entrecomillado. Lo mismo cabe decir de cumbiódromo, escenario de los desfiles en Barranquilla (Colombia).

Lea también: Recordemos algunas construcciones gramaticales

  1. Blocos y comparsas
En las informaciones referidas a los carnavales brasileños, se menciona a menudo a los blocos, agrupaciones que participan en los desfiles. La traducción más aproximada al español es comparsas; pero si se opta por emplear el término original en portugués, lo apropiado es escribirlo en cursiva por tratarse de un extranjerismo. En varios países de América del Sur, los desfiles de carnaval se denominan corsos, según el Diccionario de americanismos.
  1. Candombe y no candombé
La forma llana candombe (y no la aguda candombé) es la adecuada para aludir a un baile de ritmo muy vivo, de procedencia africana y popular todavía en ciertos carnavales de América del Sur, así lo señala el Diccionario académico. Y, más en general: una fiesta alegre y bulliciosa en Argentina, Paraguay y Uruguay, como lo indica el Diccionario de americanismos.
6. Paternal, paterno, parental
Los adjetivos paternalpaterno y parental  tienen significados distintos.
Sin embargo, a menudo estas palabras se emplean de forma inadecuada.
 El Diccionario de la lengua española define paterno como perteneciente o relativo al padre o dicho de un pariente: por parte de padre.
Paternal, según esa misma obra, añade un matiz afectivo, ya que es propio del afecto, cariño o solicitud de padre.
Por último, parental tiene un significado más general que paterno, pues alude a uno o a ambos progenitores e incluso de forma más amplia a lo perteneciente o relativo a los padres o a los parientes.
Así, cuando se habla, por ejemplo, del control que ejercen los padres sobre determinadas actividades de los menores, lo adecuado, si corresponde a ambos, es hablar de control parentalEsto es así porque control paterno implicaría que es solo del padre, y control paternal se centra en el aspecto emocional.
Por lo tanto, es recomendable decir y escribir «Muchos niños se quedan sin supervisión parental en el hogar». «No es tan claro que un padre siempre desee lo mejor para sus hijos ni que estos, a su vez, solo quieran impresionar a la figura paterna». «Espera que le dé un tirón de orejas por el accidente de tráfico que causó conduciendo ebrio, pero con tono paternal matizó, diciendo: le pasa a cualquiera».

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7. Halloween
Con motivo de la festividad de Halloween, la RAE ofrece algunas recomendaciones sobre términos y expresiones relacionados con esta celebración.
a). Halloween, con inicial mayúscula
Según la Ortografía de la lengua española, los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de festividades, ya sean civiles, militares o religiosas, se escriben con inicial mayúscula. Por lo tanto, la fiesta de Halloween, que es la contracción de la expresión inglesa All Hallows Eve, y cuyo significado es víspera del Día de Todos los Santos, se escribe con mayúscula inicial, en redonda y sin comillas.
b). Día de Todos los Santos, Día de los Muertos
Del mismo modo, se escriben con iniciales mayúsculas en todos los elementos significativos las denominaciones Día de Todos los Santos, Día de los MuertosDía de las Ánimas,Conmemoración de los Fieles Difuntos y Noche de Brujas.

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lunes, 29 de octubre de 2018

EL POETA RÓMULO GÓNGORA Y SU DOLOR EXISTENCIAL



EL POETA DE AMAGÁ: Rómulo Góngora


Autor: Lucila González de Chaves
28 octubre de 2018 - 08:25 PM

La maestra Lucila González de Chaves introduce la vida y estética del poeta amagaseño Rómulo Góngora

Medellín
Una carta laudatoria: 

En febrero de 1946, el hombre de letras, Horacio Franco, escribía al poeta de Amagá (Antioquia):
Estimado amigo, Rómulo Góngora:
Ya don MIGUEL ANTONIO CARO había definido la Poesía: (ella) no es humana música de palabras, sino celeste música de pensamientos; necesita para vivir del valor de la idea y del calor del sentimiento.
“…. cuando bajo la magia disciplinada del artista van apareciendo sus creaciones, es entonces, también, cuando empieza la lucha con la forma, la batalla dolorosa con la palabra, con el vocablo que huye, que fulge y desaparece y mantiene al artista en una ansiedad agobiadora.
"A través de su obra poética, percibo ese heroísmo silencioso del artista que pule, bruñe y alquitara entre una vasta red de desconciertos, el tesoro inextinguible de la idealidad y del ensueño.
"() ETAPAS ha llamado usted a su obra, y realmente es ella el ascenso hacia la inmutable poesía. Cordialmente,…”
.......
Cómo definir la poesía:
En los últimos años, algunos críticos y filósofos han dicho que en la poesía, la palabra es representativa, a diferencia de la prosa, en la cual la palabra es discursiva.
Quizás, una de las mejores definiciones de la poesía es la que formuló el gran poeta italiano Dante en su obra el ConvivioLa poesía está hecha de palabras armonizadas y como unidas en un mosaico.


El poeta, volcán en erupción:

El destacado colombiano Esaú Becerra y Córdoba, en la presentación de la obra de Rómulo Góngora, expresa:
La poesía es el lenguaje para exaltar las hazañas bélicas, la tranquilidad hogareña, las picardías amorosas. Pero el poeta Góngora es guía, faro, brújula, que indica la ruta, no otra cosa es su romance a los motilones, sacudido por una impaciencia patriótica. Góngora es un poeta antioqueño que sabe a dónde va y qué móviles persigue con la herramienta de su sensibilidad. () Ha sufrido y ha tenido la terrible virtud de vivir del recuerdo, de lo trágico y de la nada.Hay que haber visto sufrir, y sufrir uno mismo para comprender ese misterio profundo de la vida.
¡Y de la poesía! - digo -
Quizás por eso, es casi que imposible traducir una poesía de una lengua a otra, sin romper su belleza y armonía.
Etapas
Es el libro que recoge los poemas de Góngora; poesía que, según sus críticos, tiene una misión y una imposición en las que no falta el pathos, la pasión, la emoción del vate, del productor de cosas bellas, de imperiales acentos líricos.allí, en esa cámara luminosa, llena de una extraña y millonaria pedrería reluciente, está el mágico poder de su poesía iconoclasta, incitadora, revolucionaria, lírica…”
Rómulo Góngora cultivó con éxito el soneto, esa prueba de fuego de quien se consagra a la poesía: manejó con maestría la rima consonante; el ritmo de su verso musicalizó el sentimiento, y las imágenes literarias hicieron bello, claro y grácil el pensamiento.
El recuerdo, el amor, las mujeres bellas, el paisaje, su tierra nativa, el hijo, el misterioso atractivo de la mujer oriental, la modestia de la campesina y muchos más, fueron temas de inspiración. Y, naturalmente, como espíritu noble, como alma insaciable, sintió la presencia de Dios en su vida. El siguiente es su soneto a Cristo:

¡Qué trágica belleza impresionante
la que ostenta el Rabino en el madero
con su lívida estampa agonizante
y su cuerpo sangrando, de Cordero!

Pueblo salvaje, irresponsable y fiero
En el leño colgólo, blasfemante;
Con su muerte, Jesús dio al mundo entero
Gloria perpetua, redención triunfante.

Cuerpo del Redentor, sangre sagrada,
Costado abierto y espinada frente,
Rostro de mártir, alma inmaculada.

Verdad y vida, manantial de luz,
Hijo de Virgen, Dios omnipotente,
Muerto de amor, clavado en una cruz.

El pensamiento de la muerte que nos va colocando en trance de desasimiento, que va purificando el espíritu y nos va dando la dimensión de la transitoriedad de la vida, que nos alumbra y nos alimenta el pensamiento del encuentro con el Señor Jesús, todo esto obliga al poeta a exclamar en su poema 
Parábola de las Sombras:

Es la sombra quemante,
es la sombra furente;
es la sombra radiante
la del color latente,
la del hielo fundente;
es la sombra,
la sombra que se nombra
 La Fuerte:
¡Es la gélida sombra,
la atómica sombra de la Muerte!

En este poema es notorio, además, el hecho de que el concepto aprovecha los valores fonéticos y sugestivos de las palabras.
El último poema del libro citado es Caos, es un inmenso poema existencial; leerlo, releerlo y detenerse al pie de cada metáfora, de cada incomparable paradoja, de acertadas personificaciones; deleitarse con la extraordinaria manera de armonizar las palabras en retruécanos, en la magia sonoridad de adjetivos y verbos, y dolerse intensamente hasta agonizar con él en su propio lecho, es verlo vivir sintiendo y morir sufriendo. 
Este poema "Caos" lo escribió su autor en su lecho de enfermo, destrozado por el cáncer. Un ardido poema que abrasa el alma con toda su iluminante resonancia.
Se le acaba la vida, pero su vigor poético se sostiene: las imágenes, las metáforas, las paradojas abrillantan el verso y traducen su dolor. Al hundirse en las sombras tiene gran claridad interior para repasar su vida y hacer humana confesión de sus debilidades. El lobo rugiente de hocico ensangrentado le roe las entrañas. Sus humanas pasiones se remansan ante la proximidad de la muerte: ya no tiene odios, ni rencores, ni lujuria; la plenitud de su ideal: creer y haber creado colma su alma.

Juzgo que el poema Caos”,  de valores incalculables, es antológico:

"No sé si estoy ardido
o apagado.
volcán en erupción,
cráter sellado,
lava de amor y olvido,
rescoldo de emoción.

Cual otro Prometeo encadenado
el áspid de la angustia me ha mordido
el destrozado vientre dolorido;
el espíritu tengo flagelado.

Llevo a media asta el corazón izado
y el cuerpo cruje de dolor transido;
a veces pienso que he resucitado
o que cadáver soy, recién nacido.

En mi propia ansiedad crucificado
no sé si vivo o muero, enardecido;
sueño despierto, duermo desvelado
en un alterno vaivén de súplica y alarido.

En vértices de luz me he iluminado
y en vórtices de sombra, enceguecido,
rindiendo a la virtud culto sagrado
y ofreciéndome al vicio, envilecido.

Mi fe es heroica cual la de un cruzado
y a Dios invoco con piedad ungido;
al borde de la duda he trepidado
mas siempre caigo por la fe vencido.

El Santo Viático hasta mí ha venido
solícito a librarme del pecado;
el mismo Cristo, en Hostia convertido,
me da su sangre en vino, consagrado.

Rebaños tuve, mas perdí el cayado
y estoy callado porque estoy caído;
manso cordero que huye descarriado    
buscándose a sí mismo, y perseguido.

Pastor que cruza rápido el collado
siguiendo el eco de postrer balido
se encuentra al lobo: ¡tiene ensangrentado
el hocico feroz, lobo bandido!

Redil y aprisco, todo consumado,
sólo me alienta ya lo consumido.
¡Isla de ausencia y barco naufragado
que flota en aguas del eterno olvido!

Sin odio y sin rencor, desposeído
de mezquina pasión, pero amargado,
me siento pleno, de ideal henchido.
Me basta con creer y haber creado.

No sé si estoy ardido
o apagado
A veces creo que he resucitado,
o que cadáver soy recién nacido.