jueves, 14 de marzo de 2019

LIBROS II




Libros II



13 marzo de 2019 - 09:05 PM

Los libros escogidos para leer, tanto en temas como en estilo, en seriedad y autoridad, deben servir para integrar nuestro ser; para crecer interiormente.

  1. Relámpagos

María del Rosario Romero Contreras es una historiadora nacida en Bogotá, catedrática, investigadora y periodista. Pero además, es poetisa, y de su producción me llega  su libro Relámpagos que recoge ciento seis poemas escritos entre 1971 y 2017. De ella dice, la también destacada poetisa, Mara Agudelo, al hacer la presentación del libro: “No es posible adivinar cómo le robó tiempo a sus compromisos profesionales para escribir cronológicamente sus vivencias poéticas…., esta escritora sabe hallar el lenguaje en la naturaleza, en los gorjeos, en la cuna, en la voz y la guitarra, en las nanas, en su asombro…”.
Patricia Roberts, poetisa natural de Arequipa, Perú, nos enruta la lectura, diciendo en el prólogo: “Su estilo (el de María del Rosario) es coloquial, directo, franco y muy variado. El pulido y rico vocabulario evoca en imágenes, realidades concretas…

Lea también: Valores antioqueños: Mara Agudelo

Leo despacio algunos de los primeros poemas del libro, y siento que en la musicalidad exigida (el ritmo) por la poesía, no hay ninguna nota falsa. En otros, descubro sus hondos sentires que van del recuerdo a la nostalgia pasando por inocultables desencantos.
La mayoría de estos poemas  son descriptivos más que narrativos, y desde  allí empiezan a manar las nostalgias, las evocaciones, las añoranzas…  Unas pocas gotas irónicas dan sabor humano a algunos de sus versos: los seres buenos, cuyos “crímenes tienen aureola”.
Algunos relámpagos:
“El tiempo no se detiene / pasa tan veloz la vida, / sin que un anhelo se llene, / sin que se cierre una herida /…
……………………….
“Todo es cuestión de tiempo, / de noche o alborada. / Todo es cuestión de ausencia: / recuerdos y palabras. / Todo es cuestión de espacio, / nuestro lapso es la vida. / Todo es cuestión de azares / de muerte y esperanza”.
…………………………….
Un poema realista-naturalista, casi existencialista, para un borrico que acaba miserablemente su existencia;  ¿hay ahí sarcasmo, dolor existencial, conmiseración?….:
“Eras cadáver de mirar con asco / por tu piel ya verdosa de agonía. /
A un lado del asfalto, sin gemidos, / respirabas tu muerte muy despacio. /… Eras un abandono con cuatro sucias patas, / eras la soledad con dos largas orejas, / eras un desamparo desfalleciendo débil, / eras una amargura solitaria y sin fuerzas. ….
¡Como tú borrico / morimos esa tarde! / A la vista de todos / y nadie se dio cuenta".
Pienso que el excelso poeta cartagenero Luis Carlos López habría aplaudido con entusiasmo poético, irónico y humano este poema.

  1. Verano
Es una de las extrañas memorias noveladas, escrita por el  sudafricano John Maxwell Coetzee, nacido en 1940 y Premio Nobel de Literatura en 2003. Es catedrático, traductor, lingüista y crítico literario. Profundo conocedor del inmenso escritor ruso Dostoievski, sobre el cual tiene una cátedra en la Universidad de Chicago.
Verano, escrita en 2009 y traducida por Jordi Fibla, es la tercera parte de su autobiografía ficticia: Escena de una vida de provincias;  novela introspectiva, evocadora. Los personajes recuerdan y cuentan...
Vincent, un inglés, quiere hacer una biografía a base de entrevistas, suponiendo ya muerto a J. M. Coetzee. La primera reacción del lector (que aún no adivina que Coetzee se aubiografía falsamente), es rechazar ese retrato del autor, esa descripción que de él hacen las mujeres de su novela, entre ellas: Julia, la amante; Margot, la prima, quienes lo consideran un hombre torpe, poco amable, nada afectuoso, de carácter esquivo, enigmático.
El marco temporal de esta novela es el Apartheid. El marco espacial: África.

Lea también: Apreciaciones lingüísticas y literarias

(Apartheid: “Separación”. Segregación racial, especialmente la establecida en la República de Sudáfrica por la minoría blanca).
Unos conceptos de Coetzee:
1. “Si Jesús se hubiera rebajado a hacer política podría haberse convertido en un hombre clave de la Judea romana, un gran negociador. Precisamente porque era indiferente a la política, e hizo patente su indiferencia, lo liquidaron. Cómo vivir tu vida al margen de la política, y tu muerte también: ese fue el ejemplo que dio a sus seguidores”. (p. 18, primera edición en Debolsillo: abril, 2011).
2. “Los seres humanos jamás abandonarán la política, porque esta es demasiado conveniente y atractiva como un teatro en el cual representar nuestras emociones más innobles…. que abarcan el odio, el rencor, el despecho, los celos, el deseo de matar y así, sucesivamente. En otras palabras, la política es un síntoma de nuestro estado de degradación y expresa ese estado”. (p. 220)
  1. Creemos sinceramente que:
Los libros escogidos para leer, tanto en temas como en estilo, en seriedad y autoridad, deben servir para integrar nuestro ser; para crecer interiormente;  para adquirir una visión clara y precisa del mundo, del ser humano; para adquirir una concepción profunda de la vida y entender el compromiso de trascender.

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lunes, 4 de marzo de 2019

IMPORTANCIA DEL APRENDIZ DE BRUJO EN LA HISTORIA DE LOS PUEBLOS




Aprendiz de brujo en Luciano de Samosata, Goethe, Dukas y Walt Disney


Autor: Lucila González de Chaves
3 marzo de 2019 - 08:10 PM

Recorrido por la historia del personaje Aprendiz de brujo en la literatura, la música y el cine.

Medellín
El “Philopseudés” de Luciano

Luciano de Samosata (125 – 181 d. C), escritor griego, dejó más de ochenta obras cortas y de diverso género, escritas con ingenioso humor y extraordinaria fantasía. Son relatos con temas de actualidad de la época, como la creencia en lo sobrenatural y lo maravilloso. Entre esas obras está Philopseudés (El aficionado a la mentira), en donde aparecen por primera vez las aventuras del Aprendiz:
Unos personajes se enzarzan en una conversación sobre la magia y sus poderes, donde cada uno de ellos, pertenecientes a la élite intelectual y representantes de las principales escuelas filosóficas, cuenta algo encaminado a avalar la existencia de fenómenos sobrenaturales. Solo uno, Tiquiades, como el “alter ego” de Luciano, se muestra absolutamente incrédulo con respecto a tales historias.
Uno de esos relatos es el del Aprendiz de brujo: El narrador es Eucrates y lo cuenta como una experiencia personal; lo que sirve para poner en evidencia que lo que está contando no ha sucedido en realidad, ni se ha oído:
Eucrates conoce en un viaje a Pancrates, un sacerdote sagrado de Menfis, de quien se decía que la propia diosa Isis le había enseñado su magia. Cautivado por las maravillas que le ve hacer, especialmente por la forma en que hace cobrar vida a diferentes objetos para que le sirvan, trata de que le enseñe el ensalmo que utiliza, pero Pancrates se niega.
Tras espiarlo en la oscuridad y quedarse con la fórmula mágica, compuesta de tres silabas, logra que funcione el conjuro y hace que una mano de mortero vaya por agua con un ánfora.
Cuando quiere que el mortero pare, se da cuenta de que no sabe cómo hacerlo y el mortero continúa trayendo agua sin cesar, inundando la casa.
En su desesperación, el aprendiz coge un hacha y parte la mano del mortero en dos mitades, con lo que lo único que consigue es que ahora cobren vida las dos mitades, y por separado, continúen trayendo agua.
Cuando está todo inundado, regresa Pancrates, que, muy enfadado, vuelve a poner las cosas en su sitio y desaparece sin dejar rastro.

Lea también: La literatura fue llegando como fiel notaria de vivencias


La balada de J. W. Goethe

Fruto de la amistad y colaboración con Schiller, el escritor alemán Goethe, compuso una serie de baladas sobre cuentos populares y temas legendarios basados en la antigua Grecia; baladas que fueron publicadas en el “Musenalmanach” en 1797. La historia del aprendiz ha pasado a la posteridad porque a finales del siglo XVIII, Goethe compuso una balada inspirada en el relato de Luciano, con algunas diferencias:
El aprendiz de brujo (Der Zauberlehrling) es una balada de catorce estrofas, puesta en boca del aprendiz, y comienza diciendo que ahora que el viejo mago se ha ido, se hará obedecer de los espíritus, porque se ha aprendido de memoria sus palabras y sus gestos, y por tanto puede reproducir su magia.
A continuación, a modo de fórmula mágica, invoca a los torrentes de agua para que fluyan y llenen el estanque. Llama a la escoba y la insta a vestirse de harapos, reprochándole que antes no le hiciera caso; ahora tendrá que cumplir sus deseos.
Comienza a darle órdenes: ponerse sobre dos pies, sacar una cabeza y coger un cubo. La escoba cumple su cometido y comienza a traer el agua para llenar el recipiente. Cuando está lleno, le ordena que pare y, al no obedecer, se da cuenta, consternado, de que ha olvidado las palabras mágicas.
La escoba sigue trayendo agua y lo inunda todo; el aprendiz se enfada con la escoba y la llama “engendro del infierno”. La escoba adquiere un aspecto aterrador, por lo que el aprendiz coge el hacha y la parte en dos pedazos, con el resultado de que ambos empiezan a traer más agua.
Cuando llega el maestro, el aprendiz le dice que los espíritus ignoraron sus órdenes. El maestro, tras ordenar a la escoba que retorne a su rincón, le hace saber al aprendiz, que solo él, como maestro, puede convocar a los espíritus para servirle.
Tanto en Luciano como en Goethe, el objeto de animación toma una cierta apariencia de ser humano, por ello se le viste con harapos.
La diferencia más importante es que en el relato de Luciano, los poderes mágicos emanan del propio Pancrates, en su calidad de gran sacerdote, mientras que en Goethe, hay que convocar a los espíritus infernales que son quienes tienen el poder. El mago no es más que un intermediario.

El scherzo de Paul Dukas

En 1897 se estrenó en París la famosa obra del compositor Paul Dukas, con el nombre de El aprendiz de brujo, para conmemorar los cien años de la creación del poema de Goethe.
La balada de Goethe inspiró a Paul Dukas (1865 – 1935) un poema sinfónico en forma de scherzo sinfónico: El aprendiz de brujo. El propio Dukas subtituló Scherzo basado en una balada de Goethe.
El scherzo basa su fuerza expresiva en una férrea construcción en forma de fuga. Una sinfonía que describe fielmente cada escena de la obra original de Goethe.
Comienza creando una atmósfera misteriosa en la que imaginamos al mago haciendo su magia y al aprendiz madurando la idea de suplantarlo.
En la introducción, sobre un fondo de cuerdas, el contrafagot y luego toda la orquesta van ejecutando, por turnos, el tema del aprendiz de brujo y el encantamiento. La trompeta es la encargada de presentar la fórmula mágica.
El tema original de la escoba es expuesto por primera vez por medio de tres fagots. Luego, un tema más rápido “con un ritmo fuerte, cuyo desarrollo fugado ocupa el lugar más importante de la obra”, sugiere el movimiento de la escoba y da la impresión de que esta va saltando. El resto de la orquesta, principalmente los instrumentos de cuerda, reproducen la acción de verter el agua. Suenan las trompetas, el fagot (la escoba) se anima cada vez más con un ritmo punzante.
La orquesta traduce (los violines) el pánico del aprendiz, incapaz de detener la marcha infernal de la escoba. El agua sigue inundándolo todo.
En este momento la música alcanza su punto culminante, es el momento en que el aprendiz corta en dos mitades la escoba.
Tras una breve pausa, se va elevando lentamente el fagot, y los asistentes se imaginan a la escoba tratando de ponerse en pie de nuevo. En el instante en que las dos mitades de la escoba se ponen de pies, la fuga simple (en la obra musical) se convierte en doble fuga, “para dar origen a desarrollos dobles que se entrecruzan, se persiguen y se encabalgan en un tumulto delirante”. Un súbito final fortísimo indica el regreso del maestro que restablece el orden.
En Goethe no se hacía mención expresa de una fórmula mágica, aunque se dice que el aprendiz se sabe las palabras y los gestos de su maestro. En Dukas, la trompeta hace alusión a la fórmula mágica. El golpe de percusión revela que el mago ha vuelto las cosas a su lugar.

Lo invitamos a leer: Cuando Safo no era poeta


Fantasía de Walt Disney


En 1940, el productor, director y guionista, Disney (1901 – 1966), conocido en la cultura occidental como “el más influyente cultivador de la imaginación infantil”, incluyó en su película de animación, Fantasía, la música del francés Paul Dukas, ejecutada por la orquesta de Filadelfia y dirigida por Leopold Stokowsky. En dicha película, el ratón Mickey asume el papel del aprendiz.
En la introducción se dice que el aprendiz es un niño ávido de conocimientos y que contempla al mago hacer sus prácticas, mientras va transportando con gesto cansado, los cubos de agua que debe llevarle al mago. Cuando este se ausenta, Mickey, el aprendiz, se apodera del gorro de su maestro para asumir su personalidad y ordena a la escoba que haga su trabajo por él. La escoba poco a poco se va enderezando y comienza a acarrear el agua en dos cubos, seguida de Mickey, el aprendiz, que imita sus movimientos con una gran sonrisa. Está feliz porque ha conseguido usar la magia para sus propios fines, no como el mago que hacía surgir imágenes sin utilidad.
Como la escoba está haciendo su trabajo, él se queda dormido. Despierta y se da cuenta de que la escoba ha seguido trayendo agua sin parar y que está todo inundado. Aterrorizado, el aprendiz intenta detener la escoba y con un hacha la hace añicos. Aquí no son solo dos mitades, sino un ejército verdadero de escobas las que cobran vida y traen agua sin parar.
El aprendiz encuentra el gran libro de conjuros de su maestro y busca desesperado la fórmula para detener el hechizo… Un gran torbellino, que coincide con el torbellino sonoro de la música de Dukas, lo engulle…
Regresa el mago…, esboza una mirada aterradora y levantando las manos lo vuelve todo a su lugar.
La Escritora y catedrática, Marisa Miralles, termina sus análisis diciendo: “Nada es original; la mayoría de las historias ya las había contado un escritor griego o un romano”.
(Resumen de mi “Archivo personal de lecturas y estudios”, realizado todo en fichas académicas)

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jueves, 14 de febrero de 2019

ACTUALIZACIONES LEXICALES: PROGRESOS DEL LENGUAJE



Las actualizaciones lexicales son progresos del lenguaje

Autor: Lucila González de Chaves
13 febrero de 2019 - 09:05 PM

El sustantivo mena, que proviene de la lexicalización de la sigla MENA(‘menor extranjero no acompañado’), es un término correcto en español.

1. El papa Francisco:
Con motivo de la llegada por primera vez de un sumo pontífice a la península arábiga, la RAE ofrece las siguientes claves de redacción:
a) La expresión: península arábiga, es preferible a: península arábica; se escribe con iniciales minúsculas, no con mayúsculas.
b) La sigla de Emigratorios Árabes Unidos es: EE. AA. UU., con duplicación de cada vocal y puntos abreviativos intermedios; pero, la forma más en uso es la sigla EAU, sin puntos.
c) La grafía adecuada de la capital de los Emiratos Árabes Unidos es Abu Dabi, sin hache después de la DE.
d) El adjetivo interreligioso se escribe en una sola palabra y con erre doble: se escribe: diálogo interreligioso.
e) El papa es el líder de la Iglesia católica; se escribe: Iglesia con mayúscula y católica en minúscula.
f) Tanto el título de papa como el de sumo pontífice se escriben con iniciales minúsculas independientemente de si a continuación se cita el nombre propio de este.
g) Para hacer referencia al mensaje por vídeo (con tilde) que ha enviado el papa antes de su visita, lo adecuado es escribir videomensaje (sin tilde), en una sola palabra.

Lea también: Para recordar


4. Animalista
También significa: defensor de los animales, según indican diccionarios como el de María Moliner.
Animalista aparece en el Diccionario académico: dicho del arte o de sus manifestaciones, que tienen como fin la representación de animalesque cultiva el arte animalista.
Pero, es frecuente verlo en otros contextos, como en: La animalista acusa al Ministerio de Salud de no cumplir su trabajo de controlar la población canina.

5. MENA
El sustantivo mena, que proviene de la lexicalización de la sigla MENA (menor extranjero no acompañado), es un término correcto en español.
Como señala la Ortografía académica, muchas siglas, como MENA, ERE o UTEque pueden pronunciarse como palabras, acaban por convertirse en vocablos plenos (acrónimos) y escribirse completamente con minúsculas, como uci, mir, pyme, etc.
Gramaticalmente, mena es un sustantivo común en cuanto al género (el mena, la mena) y forma el plural añadiendo una ESE (los menas).
Además, con respecto al uso de la sigla de la que procede, MENAesta misma obra académica indica que, aunque en la lengua oral forme el plural regular que le corresponde, en la escrita lo recomendable es mantenerla invariable, ya que, si se añade al final una ESE en mayúscula, MENAS, puede parecer que forma parte de la sigla. Añadirla en minúscula, MENAs, es un recurso anglosajón ajeno al sistema ortográfico del español.
Cuando MENA se mantiene como sigla, la variación de género y número se expresa por medio de los determinantes y adjetivos que la acompañan (los MENA; algunas MENA, etc.).
Por eso son correctas frases como: El abandono y la desprotección de los MENA siguen preocupando a las autoridadesLa problemática de los menasLocalización e identificación y protección de un mena.
Son incorrectas expresiones como: El abandono y la desprotección de los MENAS siguen preocupando a las autoridadesLa problemática de los MenaLocalización e identificación y protección de un MENA

6. Escalardesescalar
Estos verbos referidos a conflictos, violencia, tensión, confrontación, son adecuados si se usan con el sentido de ampliar, elevar, hacer crecer algo y, rebajar, reducir, hacer disminuir algo, respectivamente.
Son incorrectas frases como: La policía se retiró para no escalar los enfrentamientosLos terroristas no reciben la impunidad como acicate para la paz, sino como estímulo para escalar la violenciaHemos acordado ir desescalando el conflictoSe celebra que hoy se haya visto que es posible desescalar la tensión.

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El verbo escalar se ha utilizado con el sentido transitivo de ascender o subir una pendiente muy alta. Sin embargo, por influencia del inglés to escalate (que el diccionario de Oxford define como aumentar, subir, incrementarse algo rápidamente), se está extendiendo y no es censurableel uso con este sentido, tanto en construcciones intransitivas (Escala la tensión en Oriente Medio con la muerte de dos palestinos), como también en las transitivas con valor causativo, es decir, en las que escalar equivale a hacer escalar .
Pero, recordemos que existen otros verbos equivalentes y apropiados como: aumentar, incrementar o elevar, para escalar. Y existen: rebajar, reducir o disminuir para indicar: desescalar.
 Expresemos con propiedad los ejemplos iniciales: La policía se retiró para no aumentar los enfrentamientosLos terroristas no reciben la impunidad como acicate para la paz, sino como estímulo para reavivar la violenciaHemos acordado ir enfriando el conflictoSe celebra que hoy se haya visto que es posible rebajar la tensión .

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