viernes, 16 de junio de 2017

LIBRO DE CARLOS RAÚL YEPES


Una autobiografía sorprendente

Autor: Lucila González de Chaves
15 junio de 2017 - 12:09 AM

Leer el magnífico libro, escrito a la par, con su retiro voluntario del complicado mundo de la banca

Es hermoso comprobar como un ser humano amistoso, un gran músico, compositor y maestro y, además, dueño de una elegante y valiosa tienda de instrumentos de música, fallecido hace ya varios años, sea el padre de tan valioso profesional de la industria y de las finanzas. Y más maravilloso aún, leer el magnífico libro, escrito a la par, con su retiro voluntario del complicado mundo de la banca.
Él es CARLOS RAÚL YEPES, declarado: “líder transformador por su proyecto de una banca más humana”; “líder con mejor reputación en Colombia”; “agente del cambio social”; “uno de los veinte mejores líderes de Colombia”; etc. Ha recibido varias condecoraciones, no solo por su “hacer”, sino también por su “ser” espiritual, exquisito, comprometido. Hay que leer su libro: “POR OTRO CAMINO”, del cual dice el futbolista James Rodríguez: “En el partido de la vida, Carlos Raúl ha hecho goles clave; pero en este libro, que es una cancha llena de enseñanzas y experiencias, demuestra que es un jugador que prefiere hacer los pases para que los demás griten gol”. ¡Excelente y acertada alegoría!
Lea también: Una visión de Colombia
Leamos algunas de esas enseñanzas y experiencias:
“…aquello que a veces parece un monólogo es el más profundo de los diálogos, el que se hace con uno mismo, un momento de concentración, reflexión y autocrítica. Es el proceso de conocerse a uno mismo, con sus debilidades y fortalezas” (p.28, primera edición: abril, 2017).
“Ya empezaba a delinear el camino por recorrer, quería ir por otro camino, el de la inclusión, la justicia social y la equidad… en la búsqueda de una transformación que dejara huella e inspirara nuestro pensamiento y nuestra acción…; Somos una sociedad en la que se privilegia la cultura del atajo, del avispado y de lo fácil. Y esto, como la injusticia social, no requiere de un cargo para combatirlo, sino de decisiones éticas cotidianas”. (p. 31)
“Somos lo que somos por nuestro entorno, nuestras familias, nuestra educación, nuestros amigos; ellos determinan cómo nos comportamos en la sociedad y en qué cosas creemos. En mi caso no fue diferente. Conceptos como integridad, inclusión y equidad nacieron durante mi infancia. Mi papá era músico…un hombre disciplinado y de mentalidad muy abierta….” (p. 33),
“En nuestras manos siempre existe la posibilidad de servir…Venimos al mundo para servir…. […] Cuando me preguntaba qué me molestaba del sector financiero, la respuesta era muy clara: era un lugar lejano, frío, irrespetuoso y excluyente…… Después de haber construido una economía de bienes materiales, teníamos que desarrollar urgentemente una economía de cualidades humanas….”
Además: María Elena Uribe de Estrada, un mojón en la literatura antioqueña
Cinco conceptos básicos como base de la humanización del grupo y de cada uno de nosotros:
1.    Aprender a hablar (Cómo transmitir lo que pensamos, el tono para decirlo, la claridad del lenguaje…)
2.    Aprender a escuchar. (Para poder hablar, hay que escuchar).
3.    Aprender a manejar los juicios y los prejuicios. (Somos rápidos en juzgar a los demás…, emitir veredictos… hay gran diferencia entre emitir un juicio y una afirmación).
4.    Aprender a controlar las emociones. (Muchas veces las organizaciones y relaciones entre personas no avanzan y se deterioran debido a una frase que duele y desmoraliza…)
5.    Aprender a cumplir las promesas. (Cuando uno no cumple lo que promete, genera desconfianza y pierde la credibilidad). (p.42)”
 
“No podemos hablar del éxito de nuestras adquisiciones si no hablamos de las ‘5 R’s’:
1. Respeto. (Cada actividad de la vida debe estar basada en el respeto).
2. Riesgos. (Si somos irresponsables y no cuidamos lo que tenemos, la sociedad entera sufre).
3. Reputación. (Si actuamos mal… nuestra reputación se lesiona, nuestra confianza decae… No solo necesitamos solvencia económica sino también solvencia moral).
4. Responsabilidad con la sociedad. (Preguntarse cuál es su rol frente a su comunidad).
5. Regulación. (Estar atentos a las normas: su motivación, su impacto y su razón de ser…). (p.82)”
Y al retirarse voluntariamente de su alto cargo, Carlos Raúl Yepes nos dice al final del libro:
“Mi meta es seguir caminando, tranquilo, ilusionado y ligero de equipaje. Y en la búsqueda de sentido en la vida para todo lo que hacemos; diría que: ‘Aunque hubiera recorrido todos los caminos, cruzando montañas y valles…, si no he descubierto la libertad de ser yo mismo, no he llegado a ningún sitio”. (p. 217) 
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UNA VISIÓN DE COLOMBIA


Una visión de Colombia

Autor: Lucila González de Chaves
6 abril de 2017 - 12:09 AM

Lectura y análisis del libro Raíces aldeanas de la corrupción, obra de Alberto Restrepo González

Amigo lector:
Le planteo estos puntos: En qué consiste la corrupción.- Qué es vivir, y qué ocurre cuando ese proceso vivo se trunca.- Qué es la libertad en la aldea colombiana.- Por qué es imposible la libertad social.- Qué es lo que iguala a las aldeas y a las barriadas citadinas.- Por qué el indígena colombiano no llegó al concepto de ciudad.- Y, qué de la presencia del “yanqui” en Colombia en el siglo XX.- Para qué las luchas independentistas.- Para qué las guerras civiles.- Lo que sabemos de las décadas siguientes al año 50 del siglo XX.- Por qué el aldeano es pragmático.- En agente de qué, se convierte el aldeano que emigra a la ciudad.- Quejarse de que no haya líderes; o impulsar su aparecimiento.- Líderes de qué, donde no hay proceso vivo”.
En el libro Raíces aldeanas de la corrupción del ensayista Alberto Restrepo González. Corporación Otraparte. Publicado en agosto de 2016; están las respuestas a los anteriores interrogantes y a muchos más.
Es un libro, duro, frío, contundente; implacable. Con adjetivos, despectivos muchas veces, formula una crítica fuerte, pone al descubierto infinidad de situaciones muy oscuras que ha vivido y aún vive el país. Los diagnósticos son dolorosos (¿crueles?), sin dejar de ser verdad.
Si hay que salir en defensa de algo o de alguien, será tarea del lector.
Leamos:
“La grandeza cultural y moral (de la ciudad indígena americana) es su alma; bajo techumbres de palma, sobre arisca piedra unida sin argamasa, al borde de desfiladeros de pesadilla, en mesetas de ventiscas y depauperación, crece hecha vida el alma del pueblo nativo de América que canta, esculpe, ora, legisla, ausculta hasta hacer surgir la ciudad”.
…………………
“Cuando un proceso vivo y auténtico se trunca, se paraliza, se desvía de su ruta progresiva, se atomiza, se asimila a realidades ajenas al proceso mismo, aparece la corrupción”.
…………..
“En la aldea se es alguien, pero nada significa serlo; en la ciudad se es nada de una vez; en ambas se es para la insignificancia. […]; en ambas se supervive gracias a la agresividad individual en detrimento del cuerpo social”.
………………
“(En la independencia) los dómines aldeanos fueron elevados a la categoría de notables y patricios, de tal manera que la mentalidad aldeana fue el patrón de méritos y deméritos, que siguen teniendo vigencia hoy en los delfines de los viejos usufructuarios del privilegio, amos incólumes del legalismo leguleyo y el manzanillismo medrador”.
…………….
El párrafo que cierra el libro es este: “Avanzar por un camino inauténtico o retomar la condición aldeana y continuar el proceso social truncado por un sistema mentiroso: sin término medio, ese es el dilema humano y social de Colombia”.
…………..
El autor es filósofo y teólogo. Ha escrito: Testigos de mi pueblo. Para leer a Fernando González, de quien cita este aparte de una de sus cartas, escrita en mayo de 1956:
“Colombia padece lo que merece. De cómo se vivió durante tantos años no podía nacer el paraíso, y creo que el castigo será largo, muy largo, pues hoy tenemos el gobierno que merecemos […] solo cuando los colombianos hayan padecido mucho y sientan náuseas de su vivir y anhelen un vivir noble, levantará su mano el Altísimo. Hoy por hoy todo es oscuro y bajo, venal, sombrío”.
PILDORITAS IDIOMÁTICAS.
ALÓGENO: extranjero. —HALÓGENO: es un tipo de iluminación.
PÍCNIC: vocablo con tilde en la primera sílaba; aceptado en la 23ª edición del Drae, para nombrar una comida campestre.
CRISIS HUMANITARIA: es una expresión válida para aludir a las catástrofes de origen natural o humano que requiere la ayuda de organizaciones humanitarias.
“DAR POR HECHO” (dar por seguro). Según la RAE, esta expresión tiene femenino y plural. Concuerda en número y género con aquello a lo cual hace referencia:
El jefe dio por hecho el nombramiento…
El jefe dio por hechos los nombramientos….
La familia dio por hecha la circunstancia favorable…
La familia dio por hechas las circunstancias….
TIP: La RAE recomienda cambiar este vocablo por: clave, consejo, recomendación.
ÉPICO: adjetivo aceptado con el significado de grandioso, colosal, fuera de lo común.

viernes, 2 de junio de 2017

RESILIENCIA- COLUMNA DEL PERIÓDICO




Resiliencia

1 junio de 2017 - 12:04 AM
Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión

El señor Luis Vicente T., profesional de la educación, me pide el favor de explicar “en nuestro claro y preciso idioma” que es la resiliencia.
Personalmente no tengo unas muy buenas bases de conocimientos para definir la resiliencia y menos para sustentar conceptos. Poseo, sí, un texto sobre dicho asunto, desde hace años, (16 de marzo de 2011), regalo de una de mis antiguas compañeras de trabajo, en un momento crucial de mi vida. Un texto que me parece valioso, claro y preciso, escrito por la psicóloga Ana Muñoz, y que transcribo a continuación:
Lea también: Experiencias y recuerdos

“La resiliencia es la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.
Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. La muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financieros serios, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional. Aún así, las personas logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo.
El camino que lleva a la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un considerable estrés y malestar emocional, a pesar del cual las personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente a la adversidad o la tragedia. Pero, ¿cómo lo hacen?
La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.

Características de las personas resilientes:
Las personas resilientes poseen tres características principales: saben aceptar la realidad tal y como es; tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido; y tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.
Además, presentan las siguientes habilidades:
Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.
Son capaces de controlar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.
Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión.
Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.
Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades.
Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.
Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.
El modo de pensar de las personas resilientes:
Las percepciones y los pensamientos influyen en el modo como la gente afronta el estrés y la adversidad.
El estilo de pensamiento de las personas resilientes se caracteriza por ser realista, exacto y flexible. Cometen menos errores de pensamiento (como la exageración o sacar conclusiones precipitadamente, sin evidencias que las corroboren) e interpretan la realidad de un modo más exacto que las personas menos resilientes.
Los beneficios de la resiliencia:
Las personas más resilientes:
Tienen una mejor autoimagen
Se critican menos a sí mismas
Son más optimistas
Afrontan los retos
Son más sanas físicamente
Tienen más éxito en el trabajo o estudios
Están más satisfechas con sus relaciones
Están menos predispuestas a la depresión
¿Qué contribuye a que una persona sea más resiliente?
El apoyo emocional es uno de los factores principales. Tener en tu vida personas que te quieren y te apoyan y en quien puedes confiar, te hace mucho más resiliente que si estás solo.

Permitirte sentir emociones intensas sin temerlas ni huir de ellas, y al mismo tiempo ser capaz de reconocer cuándo necesitas evitar sentir alguna emoción y centrar tu mente en alguna distracción.
No huir de los problemas sino afrontarlos y buscar soluciones. Ver los problemas como retos que puedes superar y no como terribles amenazas.
Tomarte tiempo para descansar y recuperar fuerzas, sabiendo lo que puedes exigirte y cuándo debes parar.
Confiar tanto en ti mismo como en los demás.
 
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martes, 16 de mayo de 2017

ÚLTIMOS LIBROS DE LUCILA GONZÁLEZ DE CHAVES


LIBRO "IDIOMA Y PEDAGOGÍA. TALLERES"

AUTORA: LUCILA GONZALEZ DE CHAVES

PRIMERA EDICIÓN, ABRIL DE 2O17

(LITOGRAFÍA GRAFOPRINT- MEDELLÍN)-

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lunes, 15 de mayo de 2017

Día de la enfermera- 12 de mayo de 2017





Lucila González de Chaves


LA ENFERMERA: GUARDIANA DE LA VIDA

                                                                                                             
ENFERMERA es una de las palabras que trascienden, que tiene vida y significados propios. Su centro de acción está entre ser guardiana y cuidadora de la vida, y atestiguar, acompañar y facilitar el paso decisivo hacia la muerte. No exageraría si afirmo que cada enfermera, al recibir su título, se hace miembro de la cofradía de un gran misterio: la VIDA encerrada en el enigmático paréntesis del nacimiento y la muerte.
Es su vocación de ENFERMERA, la que la hace seductora, novedosa, cambiante, con mil rostros para los mil acontecimientos de vida, enfermedad y muerte. Es una idiosincrasia exclusiva, propia, de silencios que gritan a cada paso ¡es la vida, es la salud integral a las que estoy consagrada!  Por eso la vemos  marchar  con la vida o con la muerte, en decididos pasos de compasión, cuidado, solidaridad, consagración y servicio.
Por eso, la ENFERMERA  como tal, con vocación y amor verdaderos, es como Jesús, maestro en el arte de cautivar el ánimo y persuadir suavemente con palabras y actos, en beneficio del necesitado. Muy pocas personas se han atrevido a aprender esa  sencilla pero ennoblecedora lección de cautivar el ánimo, no en beneficio personal sino para el bienestar  de los otros.
La ENFERMERA es diferente de la mayoría de nosotros, que preferimos vagar sin rumbo, lejos de la consigna amorosa, porque cautivar las almas y los caracteres en beneficio físico y moral de los demás, es un compromiso grande, solemne, ya que está en la línea misma de Jesús, el irresistible cautivador de voluntades. Desoímos las voces de  miles de seres que claman a gritos en su infinita necesidad de amor, de paliativos a sus dolores, de compañía en su soledad interior y exterior. He aquí la misión, la vocación, el compromiso de la ENFERMERA.
Dije  que la palabra ENFERMERA trasciende, porque es un vocablo cuyo sentido pleno nos conduce directamente al  corazón del ser humano y al Corazón de Dios. Su etimología y su semántica son, al mismo tiempo, de carácter humano y divino.
Aliviar, consolar, acompañar, paliar los dolores y las incomodidades, son su oficio cotidiano. En su labor están juntos  el tiempo y la eternidad, el ser humano fraterno sufriente y nuestro Dios misericordioso, porque su ética la obliga a acompañar y a preparar a su paciente para que aborde con aceptación el día a día, o para que despida sin sobresaltos el tiempo terrenal y se marche en busca de su Dios. De su comportamiento, de su vocación, de su ética dependen, en gran parte, la acción milagrosa del amor por la vida y por Dios y el respeto por la muerte.
En su silencio, en su amor y en su asistencia, la ENFERMERA está diciendo constantemente a su paciente, con un convencimiento pasmoso y esotérico: lo que tú eres y lo que sufres son el complemento de mi vocación y de mi amor por el servicio. Ante Jesús, sanador de almas y de cuerpos, tú y yo somos uno solo; nos movemos juntos en la  lucha por el bienestar y en la  aceptación de las actuales circunstancias, bien sean de vida o de muerte.
Circunstancias de todo orden, hacen que este doce de mayo, “Día de la enfermera” sea para todos nosotros de honda significación, de incondicional admiración y de profunda gratitud.
Un saludo cordial de felicitación a todas las enfermeras, que fieles a la entrega, al recibir su título, dieron un comprometido a su profesión,  en beneficio de la dolida humanidad.
Y, desde luego, nuestro saludo optimista y afectuoso a quienes se preparan para ser el soporte incondicional de seres sufrientes en el cuerpo y en el alma.
No sería justo ignorar los cambios que desde finales del siglo XX se vienen dando, gracias a los cuales los varones han tomado acertadamente la determinación de ser ENFERMEROS.
Conozco a algunos y puedo dar fe de su dedicación y de su compromiso; por ello, felicitaciones también a los varones que acompañan con su sabiduría y su corazón a los enfermos.





sábado, 15 de abril de 2017

MIGUEL DE UNAMUNO EN EL 80º ANIVERSARIO DE SU MUERTE




- MIGUEL DE UNAMUNO O LA VIDA INQUIETA Y ANHELANTE 


                                                            Lucila González de Chaves
                                                             lugore55@gmail.com


(Hace poco se cumplieron ochenta años de su muerte)


 Unamuno es vasco. Quiere ello decir: reflexión fría, observación despiadada, beligerancia, lenguaje directo. No maneja el humorismo; solo sabe de sarcasmos.
Nació en Bilbao en l864. Enseñó griego en la Universidad de Salamanca, de la cual fue también rector, pero por motivos políticos –se opuso a  la dictadura de Primo de Rivera -  lo desterraron a la isla de Fuerteventura (Islas Canarias). En l930, terminada la dictadura, regresó a España y fue de nuevo rector de Salamanca hasta l936, año en que murió.
Veía Unamuno que  era urgente remediar los males nacionales causados por el llamado   DESASTRE en que España perdió las últimas posesiones de ultramar (Cuba, Puerto Rico y Filipinas). Por ello estudió en profundidad la literatura, la historia y la geografía nacionales. Con gran valor enfrentó las realidades políticas, sociales y religiosas de su tiempo. “Es la personalidad más recia de su generación” ha dicho el ensayista Guillermo Díaz Plaja.
Su producción:
Obras filosóficas: El sentimiento trágico de la vida, La agonía del Cristianismo, Vida de Don Quijote y Sancho.
Novelas que él llamó “nivolas”: Amor y Pedagogía, Abel Sánchez, Niebla.
Obras dramáticas: Raquel encadenada, El hermano Juan, Sombras de Sueño, Soledad.
Obras de tipo ensayo: En torno al casticismo, Por tierras de Portugal y España, Andanzas y visiones españolas.
Obra poética: el soneto De Fuerteventura a París; el  poema El Cristo de Velásquez; y su libro de versos, Rosario de sonetos líricos.

Unamuno, filósofo

En sus obras filosóficas se plantea  cuál es el sentido de la vida y qué  le aguarda al hombre después de morir. Dice: “La cuestión es saber qué habrá de ser de mi conciencia, de la tuya, de la del otro y de la de todos, después que cada uno de nosotros se muera.”
El sentimiento trágico de la vida : Desde el punto de vista ideológico, es una obra fundamental. Plantea el tema de la inmortalidad y el conflicto entre la razón y la fe, entre la lógica y la vida, entre la inteligencia y el sentimiento. Los seres humanos no podemos conciliar estos aspectos; por tanto, en esa imposibilidad radica el sentimiento trágico de la vida.
La agonía del Cristianismo: (él toma la palabra agonía en su sentido etimológico de lucha). Dice:  “Agoniza el que vive luchando, luchando contra la vida misma; y contra la muerte. Es la jaculatoria de Teresa de Jesús: ‘Muero porque no muero’. Lo que voy a exponer aquí es mi agonía, mi lucha por el cristianismo, la agonía del cristianismo en mí, su muerte y su resurrección en cada momento de mi vida íntima”.
Este libro  es uno de los más conturbados, más personales y dramáticos de Unamuno. Fue escrito en 1925, después de que el autor fue rescatado de las Islas Canarias por un barco francés que lo llevó a Francia y en donde un Monseñor de la Iglesia Católica le pide que escriba un libro para el archivo:  “Cristianismo”.
Don Miguel expone su posición espiritual: el desasosiego y la inquietud son la base de una auténtica vida religiosa. Por eso lee con pasión  a todos los místicos, a Pascal y, sobre  todo, a Kierkegaard.
Unamuno, como los de su Generación (la del 98 -1998), no fue un católico practicante.
Uno de sus conceptos es:
“No me cansaré de repetir que lo que más nos une a los hombres unos con otros son nuestras discordias. Y lo que más le une a cada uno consigo mismo, lo que hace la unidad íntima de nuestra vida, son nuestras discordias íntimas, las contradicciones interiores de nuestras discordias. Sólo se pone uno en paz consigo mismo, como Don Quijote, para morir”.
Para Unamuno el modelo de la vida ideal es Don Quijote; por eso hizo del quijotismo una religión, lo que es el eje conductor de su obra Vida de Don Quijote y Sancho.
Don Miguel no nos explica qué es el dolor, la moral o la vida; él presenta a los seres humanos  viviendo, sufriendo, actuando; por esta razón se ha dicho que es el precursor del existencialismo. 

Unamuno novelista

Acuña un término para designar sus producciones novelísticas; las llamó “nivolas”. Una nivola está caracterizada por la presencia de un personaje central absurdo e introspectivo; hace divagaciones trascendentales acerca del YO y del no YO; del ser y del no ser. Este personaje vive fuera de la realidad.
En su nivola Niebla  el personaje, que según el plan novelesco de Unamuno debería morir en la obra, va a casa del autor y le ruega que lo deje seguir viviendo.
Otras veces, algún personaje lo visita para pedirle rectificar algo. Por esa forma tan original de concebirlas, Don Miguel llamó a sus novelas “nivolas”, para especificar que son obras de gran intensidad de acciones y pasiones.
Su primera nivola fue Amor y Pedagogía. El personaje es un pobre pelele, expresamente engendrado y educado para ser genio. Ocurren muchos fracasos y el final es el suicidio.
En Abel Sánchez, su tercera nivola, la historia se repite: le roban la novia al protagonista.
En la obra  Dos Madres hay una tenebrosa viuda estéril, enloquecida por el ansia de maternidad, una pasión infernal.
Tal vez su última producción es Tres novelas ejemplares y un prólogo. En realidad, son tres cuentos. Los críticos, que lo persiguieron inmisericordemente, opinaban que ese escrito podía llamarse Cuatro novelas (incluyendo el prólogo); o también, Tres prólogos y una novela; o, Un cuento y tres epopeyas; o, Cuatro nivolas.

 Cada nivola es una tesis. En Paz en la guerra, la tesis es la paz. En Abel Sánchez, es la envidia. En San Manuel el Bueno es la inmortalidad humana.


Unamuno poeta

Exalta el misticismo religioso, tal como él lo entendía. Su producción poética no sigue las exigencias métricas, pero Unamuno es de los más grandes líricos del siglo XX. Su forma poética  se distingue por la riqueza de ideas y por la intensa vibración emocional. Esa densidad poética y esa profunda emoción humana están íntimamente unidas en su poema alusivo a la muerte

Vendrá de noche cuando todo duerma,
vendrá de noche cuando el alma enferma
         se emboce en vida.
Vendrá de noche con su paso quedo,
vendrá de noche y posará su dedo
         sobre la herida.
¿Vendrá una noche recogida  y vasta?
¿Vendrá una noche maternal y casta 
Vendrá viniendo con venir eterno;
vendrá una noche del postrer invierno...
         Noche serena...
Vendrá de noche, sí, vendrá de noche,
su negro sello servirá de broche
        que cierra el alma;
Vendrá de noche sin hacer ruïdo
Se apagará a lo lejos el ladrido.
       Vendrá la calma...
      Vendrá la noche...

El Cristo de Velásquez, un extenso poema en endecasílabos, es su obra poética cumbre, escrita en 1920. Reúne comentarios líricos originados en la contemplación del cuadro del gran pintor español, Velásquez. Por un momento el desasosiego y la angustia interior ceden el paso a una serena y honda emoción religiosa.

Unamuno católico

En 1970 se publicó por primera vez el Diario íntimo. El manuscrito, hallado pocos años antes, se componía de cinco cuadernos de tipo escolar, en los que Don Miguel vertía espontáneamente los sentimientos, dudas, esperanzas y temores nacidos de la profunda crisis espiritual que cambió el rumbo de su vida.
Las anotaciones de este Diario íntimo  son la forma más directa para llegar hasta el “Rector de Salamanca”. Esas anotaciones son el espejo de un hombre inquieto y angustiado en busca de Dios. Estas son algunas de sus reflexiones:

Hay que buscar la verdad y no la razón de las cosas, y la verdad se busca con la humildad. (p. 13)
……………….
Por la humildad se alcanza la sabiduría de los sencillos, que es saber vivir en paz consigo mismos y con el mundo, en la paz del Señor, descansando en la verdad y no en la razón. (p. 17)
………………………..
El conocerse a  sí mismo en el Señor es el principio de la salud. Debo tener cuidado con no caer en la comedia de la conversión, y que mis lágrimas no sean lágrimas teatrales. A Ti, Señor, nadie puede engañarte. (p. 20)
…………………………..
En un principio pedía paz, sosiego, no acordándome más que de mí. Y un día, en Alcalá, al abrir la Imitación de Cristo y leer aquello de: “No tengo boca para hablar sino solamente esta palabra: Pequé, Señor, pequé; ten misericordia de mí; perdóname” comprendí al punto que había de pedir perdón y no paz. ¡Perdón, y no otra cosa! No se me había ocurrido hasta entonces, claro que había pecado mucho contra el Señor. (p. 22)   
………………………
¡Sencillez, sencillez! Dame, Señor, sencillez. Que no represente la comedia de la conversión, ni la haga para espectáculo, sino para mí. (p. 28)
………………………….
¡Augusto misterio el del amor! La existencia del amor es lo que prueba la existencia del Dios Padre. ¡El amor! No un lazo interesado ni fundado en provecho, sino el amor, el puro deleite de sentirse juntos, de sentirnos hermanos, de sentirnos unos a otros. (p. 55)
…………………………..
No discutas nunca; Cristo nunca discutió; predicaba y rehuía toda discusión. No rebatas nunca las opiniones ajenas porque eso es querer aparecer más fuerte que tu prójimo y domeñarlo. Expón con sinceridad y sencillez tu sentir y deja que la verdad obre por sí sola sobre la mente de tu hermano; que le gane ella, y no que le sojuzgues tú. La verdad que profieras no es tuya; está sobre ti, y se basta a sí misma. (p. 37)
……………………………..
Búscate en el Señor y allí hallarás paz verdadera y podrás mirarte frente a frente y abrazado a ti mismo en santa caridad sentirás la permanente sustancialidad de tu alma, llamada por Cristo a la vida eterna. (p. 49)
……………………………

Si en vez de consumir nuestras energías en pensar cómo hemos de tratar con los demás y cómo son los demás y cómo piensan y cómo hemos de relacionarnos con la sociedad, volviéramos los ojos a nosotros mismos y nos escudriñáramos y nos cultiváramos sin descanso, brotarían espontáneamente justas y caritativas relaciones entre nosotros. Santificándonos se santificará la sociedad. (p. 84)

(Semana Santa de 2017)






lunes, 3 de abril de 2017

LOS TRES MOSQUETEROS DE LA LITOGRAFÍA GRAFOPRINT






CINCUENTA AÑOS.....


Hace cincuenta años, tres hombres signados por el compromiso, la devoción al trabajo y la dignidad juntaron su ilusión.
Uno, propuso; otro, aceptó; y el otro trajo sus haberes.
Estos tres mosqueteros (hacedores del bien común), bajo la égida de la Señora del Pilar, la zaragozana morena, venerada por ellos, abrieron la pesada puerta de la Esperanza, la que nos hace cercano y real el futuro.
Y GRAFOPRINT se puso en marcha. Una marcha constante, rítmica, decidida, la que después de cincuenta años, no pierde el compás.
Es seguro que estos tres valientes mosqueteros (solucionadores de todos los lances, como los de la novela): Samuel, Óscar y Guillermo tuvieron que pelear grandes batallas contra la incertidumbre, contra las desafiantes expectativas y, por qué no, contra el miedo a lo desconocido.
Los logros alcanzados en estos 50 años nos demuestran que valientemente sortearon todos los desafíos y ganaron las batallas:
Autores reconocidos en todos estos años, gracias al trabajo diligente realizado por GRAFOPRINT, han podido mostrar con orgullo a los  exquisitos lectores, sus creaciones cuidadosamente expuestas en elegantes y sobrias ediciones salidas de esta empresa editora.
La culminación de sus ideales, en el campo del hacer conocer: interesantes obras, inolvidables escritores y variadas tendencias y escuelas, está en su bellísima “Colección Alta Cultura”, con mucho más de setenta volúmenes, editada con sobriedad, estética y diagramación incomparables, y concebida para inteligencias superiores, espíritus delicados y lectores de alta concepción en las ideas, en el sentir y en el goce inefable de las bellas letras.
Un día, uno de los “mosqueteros” se marchó hacia los brazos del Señor, pero, con su espada en alto, don Samuel sigue asistiendo a sus valientes hijos y a su amada empresa GRAFOPRINT.
En la literatura encontramos que los tres mosqueteros eran tres más uno. Se ha marchado uno, don Samuel, pero seguimos comprobando la existencia de tres mosqueteros: Óscar, Guillermo y el diligente personal que los acompaña; que con ellos, hombro a hombro, van conquistado la diaria felicidad del trabajo bien realizado, la alegría de ver a los buenos lectores colmados en sus búsquedas, gracias a las ediciones que van saliendo de su empresa editora.
 ¡Aplausos para los tres mosqueteros de este siglo XXI!