jueves, 4 de junio de 2020

¡BUENOS DÍAS! - junio 2020




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¡Buenos días!

4 junio de 2020 - 12:08 AM
También, por internet se puede saludar a los amigos y a cuantos nos escriban, con las mismas formas correctas.

1. Saludar
En estos tiempos difíciles, más que nunca, es necesario saludar a la familia que nos rodea. También, por internet se puede saludar a los amigos y a cuantos nos escriban, con las mismas formas correctas. Es agradable un correo, por simple y corto que sea, cuando empieza con: buenos días, buenas tardes…
La expresión buenos días, se puede utilizar en plural y en singular (buen día). Para los saludos correspondientes al resto del día, lo normal en todo el ámbito hispánico es emplear el plural, buenas tardes, buenas noches.
Algunos autores han explicado la utilización del plural, por analogía con la expresión también en plural, de las horas canónicas (maitines, laudes, vísperas).
Asimismo, se ha relacionado con un tratamiento llamado: «plural de respeto».
Saludemos, siempre, al comienzo del día, para que ese saludo exprese cariño, aceptación, fraternidad, tolerancia; así, quienes nos acompañan en este aislamiento, sienten que su presencia nos es grata, que estamos bien en cuanto a salud mental y física, que nada de ellos, ni sus palabras ni sus gestos ni sus comportamientos, nos incomodan… Saludar, sonreír, decir: ¡buenas noches!, ¡hasta mañana!, son una buena terapia para nuestro mundo interior que padece incertidumbre y desorientación, y para nuestros cuerpos emocional y físico que siempre están necesitando soportes…
Hagámoslo ya, para que no tengamos que agregar después a nuestras penas el dolor de decir: pero…… si ¡ya es muy tarde!


2. Bacano
Es un vocablo aceptado por la RAE.
Bacano (bacana) proceden del adjetivo bacán, usado en Colombia.
"Bacán: en lenguaje juvenil, significa: muy bueno, estupendo, excelente”.
 “En Chile se usa también, para expresar que una persona es prepotente, sobrada; o para hablar de un espectáculo taquillero”.
“En Colombia y Cuba, es un adjetivo coloquial para decir de alguien que es muy atractivo, o muy admirado”.
En “Cuba, también se usa para señalar al hombre mantenido por su esposa o su amante”.
“En Uruguay, para hablar del hombre que costea los gastos de las mujeres con las que mantiene vínculos”.
Bacán, bacano, bacana, son americanismos (vocablos nacidos en América del Sur) aceptados por la RAE.

3. Los genéricos masculinos

No invisibilizan a la mujer en el lenguaje, sostiene el periodista y escritor Álex Grijelmo; destaca el valor simbólico que tendrían en una reforma constitucional en el sentido de la lucha por la igualdad, pero carecería de efectos jurídicos.
Y para descubrir dónde nacen los géneros en la lengua española, Grijelmo acude al origen: al indoeuropeo.
Allí se comprueba que no fue por ninguna orden ni designio de los varones, sino que surgió de la necesidad de marcar lo femenino, de visibilizar a las mujeres y a las hembras en el género humano y en el animal, de tal forma que el genérico que existía antes para todos los seres animados, derivó en el masculino.
«Los términos que antes eran genéricos se convirtieron, por oposición al femenino, en masculino. «Hay lenguas que tienen el femenino como genérico y otras que no tienen género y no por eso corresponden a sociedades más igualitarias».
Las duplicaciones o dobletes de género han estado en el idioma español «desde siempre»; recuerda el catedrático Grijelmo que en el Mio Cid, en el siglo XII se hablaba de mujeres y varones; de burgueses y burguesas. Y era una sociedad no feminista.
Las «dualidades aparentes», dice, deben ser corregidas ya que “son el gran problema del lenguaje sexista: diferencias de significados entre, por ejemplo, pariente/parienta; fulano/fulana, solterón/solterona, zorro/zorra”. Deben desaparecer del lenguaje los refranes machistas, los menosprecios y los insultos que se dirigen hacia las mujeres en algunas frases hechas; también las expresiones con un sesgo masculino”.
«Cuando se hayan resuelto las diferencias salariales, la violencia machista, la discriminación de la mujer, cuando haya desaparecido todo eso y la igualdad sea plena, el lenguaje dejará de ser una batalla».

4. El término “orbital”

Está relacionado con las órbitas, por lo que es inapropiado su uso como equivalente de: mundial o global en expresiones como «cita orbital» o «marca orbital».
Lo adecuado es optar por adjetivos como mundial, universal, global o intercontinental, según los casos, ejemplos correctos: «Llegará a la cita mundial a defender la doble corona». «Le permitió clasificarse para la cita intercontinental que se disputará en Hungría».


5. Videollamada; videoconferencia

Estos sustantivos se escriben sin tilde en la i, y en una sola palabra, sin guion, ni espacio intermedio.
Uso correcto: Las videollamadas de la aplicación han crecido de manera exponencial.
Justicia prepara la celebración de juicios por videoconferencia.
Aunque el sustantivo puede escribirse con tilde o sin ella: vídeo en el español europeo y video en el americano; pero, cuando se constituye en elemento compositivo, no lleva tilde; y, como todos los prefijos y elementos compositivos, debe unirse directamente a la palabra a la que acompaña.

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jueves, 28 de mayo de 2020

REVISEMOS NUESTRAS EXPRESIONES


Revisemos nuestras expresiones - 1



28 mayo de 2020 - 12:06 AM

El incorrecto manejo de los significados de las palabras y su aplicación en el contexto imposibilita el arte de pensar



1. El idioma
Es importante herramienta en el proceso enseñanza-aprendizaje; guía al estudiante hacia el conocimiento de las ciencias, la técnica, las artes, las humanidades, la tecnología….
Así como la imperfección de un sistema de calcular obstaculiza el arte de las operaciones, así mismo, el incorrecto manejo de los significados de las palabras y su aplicación en el contexto imposibilita el arte de pensar; conceptúa el gran pensador francés, Condillac.
Una persona que ha aprendido a plantear con claridad una idea, un conocimiento, a debatir sobre él, está en óptimas condiciones para hablar y escribir con concisión, precisión, claridad, corrección y elegancia.
Lea también: El idioma es un ser vivo: Crece y se vigoriza

2. Agredir
Hoy, la Nueva gramática de la lengua española de la RAE, admite todas las formas de este verbo, que antes eran incorrectas: agredo, agredes, agrede….

3. Se dice y se escribe:
Los miles de personas; los miles de mujeres; los miles de ciudadanos; los miles de semanas; los miles de meses, etc. El vocablo “miles” exige el artículo masculino en plural: “los”.

4. Canciller:
La RAE no admita todavía la forma femenina: “cancillera”. De acuerdo con la lógica, debiera aceptarla, así como acepta otras formas: presidenta, coronela, capitana, alcaldesa, ministra.


5. Antes:
Adverbio que se refiere a prioridad de tiempo. Se puede construir con los vocablos: “de”, “que”. Son correctas las formas: antes que llegue; antes del amanecer; antes que amanezca; antes de terminar el trabajo; debo tener todo en orden antes que venga.

6. Después:
Los significados más comunes son: detrás, a continuación, posterioridad, y se construye con la preposición DE. Son correctas las formas: Después DE lo que dijiste; después DE amanecer; la aplicación debe ir después DE la definición.
Un empleo NO recomendable es emplear “después” por “desde”: después que te fuiste, después que hablé contigo. Lo correcto es decir: desde que te fuiste; desde que hablé contigo.

7. Género y sexo
Son dos nociones relacionadas, pero no se identifican. El género es de carácter gramatical, el sexo es un rasgo biológico. Todos los nombres poseen género, independientemente de que sean seres sexuados o no.
Es incorrecto decir: violencia de género. Lo correcto: “violencia sexual”.
Son sustantivos comunes en cuanto al género:
El/la cónyuge; el/la testigo; el/la miembro de la junta; pero la RAE admite la alternancia en algunos casos, como: el autodidacto, la autodidactapolígloto, políglota; modisto, modista.
El uso genérico, designa toda la especie: individuos de uno y otro sexo (no se dice: de ambos sexos), ejemplos: un estudiante (se entiende: hombre o mujer). Los hombres prehistóricos (también, la mujer). Los padres de familia (padre y madre). Los reyes (rey y reina). Los niños (entendamos: niños y niñas)

8Empresa emergente
Es una buena alternativa en español para el anglicismo start-up al referirse a aquellas sociedades que consiguen obtener resultados en el mercado y pasar a un siguiente nivel, impulsadas por inversores o absorbidas por empresas consolidadas.

9. Por sí mismo
La locución latina per se, que significa ‘por sí’ o ‘por sí mismo’, se escribe en dos palabras, en cursiva y sin acento.
En español, existen otras expresiones como: por síde por síen sí mismopor su naturaleza…, que son válidas para evitar el abuso de la forma latina per seEjemplos correctos:
No creí que fuera necesaria en sí misma. Es la recreación de todas aquellas cosas que por su naturaleza hacíamos antes

Le puede interesar: El papel de la etimología y la semántica

10. A nivel de.
Esta locución seguida de sustantivo, se usa en sentido figurado si significa: altura. Por eso no son correctas estas expresiones:
El comportamiento de los ciudadanos a nivel de calle.
La superstición es habitual a nivel de actores.
Hubo una falta de flujo sanguíneo a nivel cerebral.
Lo correcto es cambiarlas por:
El comportamiento de los ciudadanos en la calle.
La superstición es habitual entre los actores.
Hubo una falta de flujo sanguíneo en el cerebro.
Cuando se hace referencia a altura física, lo habitual es usar dicha forma con la contracción (a + el), ejemplo: la inundación llegó al nivel del tejado.
La Nueva gramática de la lengua española conceptúa que en el lenguaje culto no es recomendable emplear a nivel de, cuando significa: ‘con respecto a’; ‘en el ámbito de’; ‘entre’; ‘en’. Ocurre lo mismo en relación con la construcción “a nivel”, seguida de un adjetivo; se dice: alteración cerebral o alteración en el cerebro; pero no: alteración a nivel cerebral.

……………………………………………………….


Lo dijo un deportista hace poco, tal vez un futbolista: “Si tengo un 1% de posibilidad; tendré un 99% de fe”.
……

“No es posible creer que la única razón de nuestra vida consista sólo en un tormento que nos parece injusto e inexplicable”.
(Luigi Pirandello. Obra: Seis personajes en busca de autor)

lunes, 25 de mayo de 2020

QUÉ SABEMOS DE NUESTROS APELLIDOS

 


¿Qué sabemos sobre nuestros apellidos?

25 mayo de 2020 - 12:12 AM


1. Apellidos
 “Son los nombres de familia con que se distinguen las personas.” “Apellido es también sobrenombre o mote”. “El nombre propio marca la individualidad; el apellido, las relaciones sociales”. (RAE).

2. “Conombre”
Decía Elio Antonio de Nebrija: “Conombre es aquel que se pone después del nombre propio i es común a todos los de aquella familia, i llámase propia mente entre nos otros el apellido”.
Apellidar, viene del latín, idioma en el que significa: “clamar repetidamente; dar un nombre; invocar”. Luego, ha venido significando: nombrar, llamar, bautizar, tildar, apodar. De ese verbo se deriva el participio: apellido
Los apellidos nacen de la necesidad de identificar no solo a la persona, sino también su pertenencia a una familia, lugar, etc. No siempre se consiguen ambas cosas, pues unas veces dan origen a los apellidos las circunstancias o cualidades físicas puramente personales, por ejemplo: Rojo, Blanco, Pardo, Delgado, Calvo, Moreno, Rubio, Valiente, Rico, etc. Otras veces son nombres de lugares: Toledo, Córdoba, Granada, etc. Otras, el origen es patronímico como los apellidos terminados en EZ, un sufijo que se atribuye a influencia ibérica.
Acerca de estos, la RAE advierte que la preposición DE, que antiguamente se les anteponía, solo denotaba origen, procedencia, pero nunca nobleza. Hoy es un gran error anteponer DE a los patronímicos y decir, por ejemplo: Tomás de Martínez, Juan de Fernández, Jerónimo de González.
Otras veces se convierte en apellido un sustantivo común sin que denote procedencia: Casas, Callejas, Pastor, Rey, etc.
Hubo hace muchos años la costumbre de dar terminación femenina a los apellidos que se referían a una mujer: Calderona era la madre del segundo don Juan de Austria, y en el Quijote hay ejemplos como: las Cervantas; la Cabella (hermana del señor Cabello), Francisca Ricota esposa de Ricote, Antonia Quijana hermana del hidalgo Alonso Quijano. Y existió el caso contrario de masculinización de apellidos de terminación femenina, como Pantojo en lugar de Pantoja, Mendozo en lugar de Mendoza.

3. El filólogo Ragucci

Ya en el año l947, el sacerdote salesiano y filólogo Rodolfo M. Ragucci decía en algunas de su “Gazaperas” que el procedimiento para formar los apellidos patronímicos es el siguiente:
1. “Si el nombre del padre termina en o, esta vocal se sustituye por EZ: de Pero (Pedro), Pérez; de Álvaro, Álvarez; de Marco, Márquez; de Gonzalo, González. Si el nombre del padre termina en la sílaba YO, esta se sustituye por EZ: de Pelayo, Peláez. Si acaba en consonante, se le agrega el mismo sufijo EZ: de Iván, Ibáñez; de Laín, Laínez”.
2. “Se oye decir que los apellidos no tienen plural; es un error. En otras lenguas no lo tienen; en la nuestra sí, y desde lo más remoto”.
3. “Si los apellidos son palabras agudas, agregan la terminación: ES: de Ortiz, los Ortices; de Muñoz, los Muñoces”.
4. “Cuando los apellidos son compuestos, se pluraliza solo el segundo elemento: los Montealegres, los Sotomayores, los Buendías, los Santamarías”.
5. “Si a los apellidos va adherido un complemento, como en Ortiz de Zárate, Hurtado de Mendoza, se forma el plural del primer nombre y se deja invariable el complemento: los Ortices de Zárate, los Hurtados de Mendoza, los Lopes de Vega (de Lope de Vega), los Tirsos de Molina, los Calderones de la Barca, los Ponces de León”.
6. “Los plurales de Moisés, Jesús, José. Los dos primeros son agudos terminados en consonante. Según la regla general, agregan la terminación ES: los Moiseses, los Jesuses. Otros ejemplos: Andreses (como corteses), Nicolases, Tomases, Luises, Quiroces, etc. En cuanto al plural de José, añadámosle una ESE, y queda convertido en Josés, igual que: fes, cafés, tés; lo mismo las letras: ces, bes, des, ges, pes, tes, ves, yes…”
7. “Las voces llanas y esdrújulas (las anteriores son agudas) terminadas en ESE en el singular, no varían para el plural. Por tanto, se dice: los Ríos, como: los brindis, los ómnibus, las tesis”.
8. “No solamente los agudos que terminan en ESE exigen para el plural la terminación ES, sino también todos los otros, agudos o no, terminados en cualquier consonante; pero, si la terminación es ZETA, se cambia en c, por preceder a la e, ejemplos: jueces, capaces, Beatrices, Ortices, actrices, Ruices, clubes, Matusalenes, Roldanes.”

4. Don Rufino José Cuervo
Dice acerca del plural de los apellidos:
“Los apellidos por ser nombres apelativos, pues se aplican a todos los individuos de una familia, se les debe pluralizar si su estructura lo permite. Se dirá, por ejemplo, ‘los Gavirias’, ‘los Guevaras’. Los apellidos tienen también su plural que se ajusta a las mismas normas que las de los nombres comunes. Pero, todavía hay quienes dicen, por ejemplo, los Quintero. En sus Apuntaciones críticas sobre el lenguaje bogotano, decía: “[…] a nadie se le ha ocurrido nombrar a los monarcas de las dinastías españolas de la Edad Moderna, decir los Austria, los Borbón, es práctica de los galiparlistas innovadores, netamente pedantesca, […]”.
“No faltan, sin embargo, escritorzuelos pendencieros que sostienen que debe proscribirse el plural [...].”
 La única dificultad que oponen los contradictores a las normas dichas es la de apellidos como Rey y Reyes, en que no se sabría a cuál pertenece el plural, si a los señores de apellido Rey o a los de apellido Reyes. Para este caso, algunos gramáticos recomiendan decir los hermanos Rey, las familias Reyes.

5. También los apellidos tienen sus clases
Se dividen en tres clases: patronímicos, calificativos o personales, y solariegos. Los apellidos más abundantes son los patronímicos y los solariegos.

6. Los patronímicos
Patronímicos son los que indican la filiación del sujeto, es decir, los derivados del nombre de los padres, que pasaban como herencia a los hijos, tomando las terminaciones vascas: az, ez, iz, oz, que significaban: ‘hijo de’: Benítez, de Benito; Domínguez, de Domingo; Díaz, Díez, de Diego; Galíndez, de Galindo; Jiménez, de Jimeno; Martínez, de Martín; Fernández, de Fernando; Ruíz y Rodríguez, de Rodrigo; y muchos más.

 7. Los calificativos o personales
Son los que proceden de un accidente, condición, oficio, cargo o cualidad:
Moreno, Blanco, Rubio, Prieto, Delgado, Gallardo, Amador, Bueno, Valiente, Caro, Duque, Vaquero, Zapata, Calderón
Sarmiento, Hurtado, Navarro, Correa, Paniagua, Bravo, etc.

8. Los solariegos

Apellidos solariegos son los que se derivan del solar (casa, comarca o linaje) de quien los lleva: del Valle, de la Cueva, del Río, del Castillo, del Toro, de los Ríos, del Campo, de Guevara, etc.
La preposición DE no forma estrictamente parte del apellido, como tampoco la conjunción Y, entre los dos apellidos; por ello, hay libertad de usarlas o no.

9. Escritura de los apellidos
Se escriben con mayúscula inicial, menos las partículas que van normalmente en minúscula si se anteponen el nombre de pila, ejemplos: la pintura de Vincent van Gogh. Una obra escrita por Luis de Góngora. Los poemas de León de Greiff. Pero si se suprime el nombre, la grafía cambia, y las partículas agregadas van con mayúsculas: la pintura de Van Gogh; una obra escrita por De Góngora; los poemas De Greiff.
Blog: lucilagonzalezdechaves.blogspot.com

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Comentarios:
Edgar
Edgar
2020-05-25 11:01:33
La lectura de hoy está para leer dos veces, bien interesante. ¡Gracias Doña Lucila!

sábado, 23 de mayo de 2020

LOS VOCABLOS DE EMERGENCIA Y LA AUSENCIA DE GESTOS AFECTUOSOS



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Los vocablos de emergencia y la ausencia de los gestos afectuosos

14 mayo de 2020 - 12:04 AM


Las barreras, a la hora de saludar, nos van a recordar a menudo que todo ha cambiado, que el miedo a un contagio va a imponerse a los manuales de buenos modales y a los usos y costumbres del saludo.
Misa del papa en pandemia
 Vatican News
Algunos sacerdotes de Salamanca, España, han reflexionado sobre los previsibles cambios que conllevará la presencia del coronavirus en los oficios religiosos. En la imagen, misa del papa

1. El exdirector de la RAE
Darío Villanueva, dice en una entrevista con EFE: que las consultas lingüísticas han aumentado significativamente.
“No es que haya un nuevo lenguaje, sino que se ha producido un uso más intensivo de determinadas palabras y la aparición de neologismos, es decir, palabras nuevas que antes no existían”. “El trabajo fundamental de la RAE en este periodo, va a ser el tener que estudiar toda esta terminología para ajustar el diccionario”.
“Una nueva realidad exige nuevos términos para definirla y de matices en algunos de ellos, con un significado distinto. Las palabras: mascarilla, pandemia, o algunas otras que son médicas y un tanto extrañas en el uso habitual del lenguaje, como: triaje, son términos que han adquirido relevancia especial".
La RAE analiza algunos de los términos asociados a la pandemia, que aún no están en el diccionario, como: desescalada, un neologismo que el académico Villanueva considera idóneo, por estar perfectamente construido y bien ajustado su significado.
En el diccionario, la palabra escalada significa: ‘aumento rápido y por lo general alarmante, de algo’, como: de precios, actos delictivos, gastos, enfermedades. “Aunque no esté registrada desescalada, está bien que empiece a usarse porque significa exactamente lo contrario de escalada”. Lo mismo ocurre con cuarentenar o cuarentenear, términos procedentes de cuarentena.
«Lo habitual eran unos 45 millones de consultas al mes, y estamos ya doblando esa cifra. No es de descartar que quizás dentro de poco se llegue a 100 millones de consultas al mes, de todo el mundo», afirma Villanueva.
2. Aforo y afluencia
Aforo es el número máximo autorizado de personas que puede admitir un recinto, no el número o cantidad de asistentes a un acto en el que se emplea la palabra afluencia (de afluir).
Uso adecuado:
En la línea 2 la afluencia fue de 14 000 personas hace una semana y este lunes fue de 12 000 usuarios.
El secretario informó que acudieron cuarenta mil personas y que a cerca de veinte mil se les tomó la temperatura.
Aforo hace referencia a la capacidad máxima, mientras que la afluencia remite al número de asistentes concretos que de hecho acuden a un acto o recinto, que puede ser inferior al aforo, o igual si el aforo se completa, o superior si hay sobreaforo.

3. “Saludar” ha mutado
El verbo saludar ha mutado también con el coronavirus; con el significado de ‘desear salud’, esta palabra y los gestos asociados a ella han pasado al extremo opuesto de su significado, hasta el punto de que ahora, un saludo es sinónimo de ‘quitar salud’ a través de un contagio, en lugar de darla u ofrecerla.
Hoy, el aislamiento social, con su expresión máxima en el confinamiento en los hogares, tiene unas formas en las relaciones interpersonales, las limitaciones en el saludo convencional: ni de apretón de manos, ni abrazos, ni besos.
Los psicólogos alertan de las secuelas que este tiempo de aislamiento tendrá en la sociedad, y las barreras, a la hora de saludar, nos van a recordar a menudo que todo ha cambiado, que el miedo a un contagio va a imponerse a los manuales de buenos modales y a los usos y costumbres del saludo.

4. La Asociación Española
La representante de la Asociación Española de Protocolo, Carmen Portugal, pronosticó, en declaraciones a Efe que estos nuevos usos pueden ser algo coyuntural para evitar los contagios, pero cuando pase todo, la sociedad volverá a una forma de saludo propia de cada cultura.
Esta actitud, es un momento de compás de espera, al que nos tenemos que amoldar para cumplir esas exigencias sanitarias, pero cuando pase todo, volveremos a los abrazos y a todo lo que es nuestra cultura social.

5. Y, también en la iglesia
Algunos sacerdotes de Salamanca, España, han reflexionado sobre los previsibles cambios que conllevará la presencia del coronavirus en los oficios religiosos, a la hora de dar la paz, en el momento de comulgar, o de sentarse a una mayor o menor distancia. Ha desaparecido el santiguarse con agua bendita.
De hecho, la Conferencia Episcopal Española acaba de dictar sus propias normas en este sentido, que implican entre otras restricciones: pilas de agua bendita vacías, fieles con mascarilla, mayor número de misas para evitar gran afluencia y no pasar la cesta pidiendo contribuciones.
………….

Señor: tu clara estrella / donde mi enemigo la vea. / Señor: tu viva alondra / donde mi enemigo la oiga. / Lámpara que lo alumbre, / canto que lo sosiegue / junto a mi corazón / en el día divino de la muerte”.
(Gilberto Garrido)