jueves, 16 de enero de 2020

LIBROS - IV -


Toggle navigation
Icono Mi Mundo Mi MundoIcono Regístrate Regístrate
Fundamundoelmundo_facebookelmundo_twitterelmundo_youtube
Toggle navigationelmundo_home

Libros -IV-

16 enero de 2020 - 12:05 AM



1. “Escritos desde la sala”.

Al llegar al Nº 25, su antiguo subtítulo se cambia por el de “Revista Cultural y Bibliográfica de la Biblioteca Pública Piloto”. Exquisita la edición que Jairo Morales Henao, el hombre del pensamiento y la palabra, hace de esta Revista, ya que se distingue por la fina discreción y la estética de su presentación; la selección de sus colaboradores, todos, de un alto nivel cultural, filosófico, artístico, ensayístico….
En este número 25 destaco la excelente evocación de la escritora Rocío Vélez de Piedrahíta, escrita por Darío Ruiz Gómez, el filósofo, cuentista, arquitecto y experto en urbanismo, crítico y periodista, uno de los pocos analistas antioqueños que son los notarios serios y competentes de lo que ocurre y lo que necesita nuestra ciudad.

Lea también: Libros III

2. “En alta mar”

Es su primera novela. En sus libros que explican procesos del quehacer humano como: contaduría, organización de empresas, tributación, etc. Ramón Alberto Mejía Bohórquez se caracteriza por su persistencia.
Para el año 2020, se estrena como novelista y muestra su modo de ver y de solazarse con el recuerdo de sus viajes. Escoge uno en barco, y es apabullante el itinerario; más parece un viaje alrededor de medio mundo. Sus relatos no son del todo novelescos, pues están entretejidos con conceptos geográficos, con juicios sobre aconteceres y, hasta un poco de historia; al lado de estos textos está la presencia del amor. Delicados recuerdos de la joven mujer que llegó a ser esposa.
Al iniciarse como novelista, no deja de lado sus análisis sobre: la navegación marítima, las temperaturas, las bellas artes, el lenguaje, los mapas geográficos, la raza negra, y muchos temas más de muy diversos aspectos… Hasta Incluye poemas al mar de autores como Jorge Luis Borges; además de la abundancia de nombres geográficos.
El libro tiene este curioso final, todo entre comillas, porque es del propio autor:
 “Soy piel de mujer” de: “Ramón Alberto Mejía B. poeta y escritor colombiano – Medellín julio 30 de 2019”.

3. “Por las islas Galápagos y otros relatos”

Este libro es autoría del doctor Delfín Acevedo Restrepo, un estudioso por vocación y por temperamento, cuyo primer objetivo de servicio a la sociedad fue ser maestro; al respecto, sus textos escolares fueron guías en el camino de la formación cívica y patriótica de la juventud colombiana. Luego, ha venido destacándose en el campo del derecho, además de ser un experto en administración pública.
Por las páginas de este libro desfilan sus apreciaciones sobre respetables personajes, protagonistas en varios aspectos del quehacer humano. Hombres que los antioqueños nombran con orgullo, tales como: Otto Morales Benítez, Héctor Abad Gómez, Julián Pérez Medina, Óscar Hernández Monsalve, y otros más.
El libro contiene comentarios sobre temas como: la eutanasia, las elecciones en Colombia, la protección de los animales…; y, desde luego, sus notas de viaje por las islas Galápagos, por México, el archipiélago de Cuba, Machu Picho….
Las últimas páginas son una exaltación de cuatro excelentes servidores de la patria: Alberto Lleras Camargo, Carlos Lleras Restrepo, Misael Pastrana Borrero y el exministro Gabriel Betancur Mejía.

Le puede interesar: Libros II

4. “El Cantar de los Cantares”
Una bella costumbre navideña, la de los señores promotores de cultura: Óscar y Guillermo Velázquez, hacerse presentes en el corazón de sus amigos con un libro, que integra su colección “Alta Cultura”, de alto nivel, tanto en los contenidos como en los autores, y en su exquisita presentación. Esta vez, los amigos, nos entregan una obra histórico-religiosa, prueba de su decidida pasión por el arte en todas sus manifestaciones.
Todos hemos sabido desde niños, por una “piadosa tradición”, que El Cantar de los Cantares es un libro incluido en la Biblia, y de cuyos acentos poéticos y metáforas y parábolas y símiles religiosos, se viene hablando desde hace siglos. A veces, uno piensa:
El rey sabio, Salomón, autor de incomparables libros como: El Eclesiastés, Los Proverbios, Sabiduría… ¿sí será el autor de El Cantar de los Cantares? ¿Sí será este libro erótico, el apropiado para recordarnos y explicarnos “el exclusivo amor de Jesús por su iglesia”, como nos lo han dicho?, ¿sí serán muy poéticas estas expresiones?
“Tu cabello es como manada de cabras…”. - “Tus dientes, como manadas de ovejas que suben del lavadero…”. - “Tu ombligo, como una taza redonda que no le falta bebida”.

CompartirComentarios
1

Comentarios:
Edgar
Edgar
2020-01-16 11:05:25
De primera, y exquisito el artículo de hoy.

Comente esta noticia


jueves, 9 de enero de 2020

EMPECEMOS EL 2020 CON SERIAS REFLEXIONES


Toggle navigation
Icono Mi Mundo Mi MundoIcono Regístrate Regístrate
Fundamundoelmundo_facebookelmundo_twitterelmundo_youtube
Toggle navigationelmundo_home

Reflexionemos con las palabras de Osho, en este comienzo de año

9 enero de 2020 - 12:05 

Bhagwan Shree Raajneesh ("Osho") fue el líder de un movimiento espiritual en la India. Como profesor de filosofía, viajó como orador por todo su país en los años 1960.
Los conceptos de este filósofo hindú, Osho (1931 – 1990), están integrados por elementos del cristianismo, el budismo, el yoga, el taoísmo, la filosofía griega, el sufismo, la psicología europea, las tradiciones tibetanas, el Zen, y muchas otras corrientes espirituales, entretejidos con sus propios puntos de vista.
La principal característica de sus reflexiones es que no está dispuesto a dar respuestas rápidas a todas las preguntas; simplemente, proporciona un marco rico en sabiduría con el cual busca dar un impulso a las personas, para que encuentren su propio camino y saquen sus personales conclusiones.
El nombre de Osho lo utilizó en el último año de su vida (1990). En el budismo Zen, “Osho” se traduce literalmente como “monje” o “profesor”. Bajo el nombre de Osho, se publican hasta hoy todas sus obras.
En el libro El Vaso Medio Lleno se han recopilado sus mejores conceptos:
1. La belleza exterior viene de una fuente diferente a la belleza interior. La belleza exterior viene de tu padre y de tu madre. Pero la belleza interior viene de tu propio crecimiento de la conciencia. En tu individualidad ambas cosas se unen, la herencia física de tus padres y la herencia espiritual de tu vida, su conciencia, su gozo, su alegría.
2. La soledad no es aquello que sucede cuando estás solo; sino aquello que sientes cuando no puedes estar contigo mismo.
3. ¡Tú no estás equivocado! Simplemente tu modelo, la manera en que tú has aprendido a vivir, está equivocada.
Las motivaciones que has aprendido y has aceptado como tuyas, no satisfacen tu destino.
4. La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón.
5. La vida es un misterio, no una pregunta. No es un rompecabezas que resolver, no es una pregunta que debe ser respondida, pero es un misterio para vivir, un misterio para ser amado.
6. Cambia tú. Empieza a hacer cosas que no hayas hecho nunca. Cambia radicalmente, vuélvete una persona nueva y te sorprenderás. [… ]. Nunca estés esperando que el otro cambie.
7. Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, serías una máquina.
8. La conclusión suprema respecto a la meditación, es que vivas el momento en su totalidad, intensamente, gozosamente, porque no hay nada que temer, porque incluso la muerte es una ficción.
9. No se necesita ninguna seguridad, ninguna protección. Vive momento a momento, confiando en la totalidad de la existencia como los pájaros confían en ella, como los árboles confían en ella. No te separes de la existencia, conviértete en parte de ella, y la existencia te cuidará.
10. Él busca porque quiere saber. Él sabe que no sabe, por eso busca. Su búsqueda tiene su belleza propia. Él no es tonto, simplemente ignorante. El verdadero tonto es aquel que piensa que sabe, sin saber nada en absoluto.
11. El Maestro es la última barrera en el camino. Uno puede dejarlo todo, puede renunciar al mundo, puede renunciar a sí mismo, pero ese amor al Maestro sigue siendo la base de tu ser. Cuando estás meditando todo desaparecerá, pero el Maestro está allí. Cuando el mundo entero ha desaparecido, el Maestro está allí. Y es tan gratificante que uno desea estar en ese estado para siempre.
12. Solo el Maestro puede decir: ‘Esta no es la meta. Un paso más: elimina el apego, de forma que estés absolutamente sin ataduras’. En absoluto desapego, el ego desaparece. La desaparición del ego es tu aparición: lo falso desaparece y lo verdadero viene a revelarse. El ego desaparecerá solo cuando no haya apego. Y cuando no hay ego en absoluto, por primera vez eres tú. Entonces, te sentirás por siempre agradecido hacia el Maestro.
13. Hay algo más allá. Al Maestro no le gustaría que te quedes atrapado en el camino. Él desea que estés totalmente liberado, liberado de todo.

(Osho, The Osho Upanishads, charla #13)


viernes, 3 de enero de 2020

EMOTICONO, LA PALABRA DEL AÑO 2019


Palabras protagónicas


Autor: Lucila González de Chaves

3 enero de 2020 - 12:00 AM

La aparición en los años noventa de los emoticonos, y su evolución ya en el siglo XXI hacia los emojis, pequeñas figuras dibujadas con valor simbólico, han supuesto un cambio evidente en el modo de comunicarnos.

1.”La palabra del año (2019)

Español Urgente, Agencia Efe y BBVA, tras elegir como “palabra del año” a escrache en el 2013; selfi en el 2014; refugiado en el 2015; populismo en el 2016; aporofobia en el 2017;  microplástico en el 2018; han optado en 2019, por destacar los pequeños símbolos en la comunicación: Los emoticonos y emojis (y sus evoluciones: bitmojis, memojis, animojis…) que forman parte de nuestra comunicación  y conquistan  nuevos espacios.
Su impacto en la vida cotidiana, sus  relaciones con el resto de los elementos que conforman la comunicación (palabras, frases, signos de puntuación…) y las perspectivas  de cara al futuro, han llevado a la Fundéu a designar a los emoticonos y a los emojis la distinción de “palabra del año”.
La aparición en los años noventa de los emoticonos, y su evolución ya en el siglo XXI hacia los emojis, pequeñas figuras dibujadas con valor simbólico, han supuesto un cambio evidente en el modo de comunicarnos.

«No se trata de que los emoticonos y los emojis vengan a robarnos palabras o a pervertir nuestra lengua, que ha mostrado durante siglos su capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos y a las tecnologías de cada época; tampoco se trata de que acabemos expresándonos solo con este tipo de elementos; son un elemento más  para lograr el fin último de las lenguas: la comunicación entre las personas».
«En un mundo marcado por la velocidad, los emoticonos aportan agilidad y concisión. Y en un entorno en el que parte de lo que escribimos, sobre todo en chats y sistemas de mensajería instantánea, ellos nos permiten añadir matices gestuales y de intención, que de otro modo se perderían». (Opinión del coordinador general de la Fundéu BBVA, Javier Lascuráin).
El presidente de la Fundéu BBVA, Mario Tascón, opina: “muchos de ellos tienen el valor de la universalidad, el de poder ser entendidos por personas de muy diferentes culturas y lenguas. Desde el punto de vista de la lengua, el uso de estos pequeños elementos plantea reflexiones y retos muy interesantes que ya se empiezan a abordar en las obras académicas: cómo usarlos en textos generales; cómo interactúan con el resto de las palabras; con los signos de puntuación…
2. Uso de emoticones según la RAE
La utilización de emoticonos y emojis en diversos tipos de textos plantea dudas sobre su colocación en las frases, su relación con el resto de los elementos de una oración, con la puntuación…En rigor, emoticonos y emojis son distintos. Los emoticonos son  símbolos creados con signos de puntuación y se leen inclinando la cabeza.
En cambio, los emojis se muestran como pequeñas figuras con valor simbólico. En el uso general es aceptable utilizar la palabra emoticón o emoticono para referirse a todos esos símbolos. Conviene reservarlos a situaciones en las que aporten información o emociones que no son fáciles ni rápidas de expresar por otros medios. Al usarlos en la escritura informal, procurar que no empobrezcan nuestro idioma; además, asegurarse de que el receptor los interprete adecuadamente.
Le puede interesar: Apreciaciones lingüísticas
Escribir los emoticonos y los emojis separados de las palabras por un espacio, y pegados o no, a la puntuación, tal como se hace con la palabra.
Los emoticonos se escriben entre espacios siempre que se considere que puede haber problemas en su delimitación. Cuando aparezcan junto a signos de puntuación, se puede dejar un espacio entre ambos  o cambiar el emoticono de lugar.
Cuando se escriben varios emojis o emoticonos seguidos, no es necesario separarlos por comas, excepto si se usan en sustitución de palabras.
Cuando se inserta un emoticono hay que procurar que su posición no genere ambigüedades respecto a cuál es el elemento al que afectan.
3. Cuatro situaciones diferentes:
a) En los casos  en que afecten a todo un enunciado y este sea el único del mensaje, es preferible colocarlos después del punto para evitar que se interprete como que solo modifican a la última parte.
b) Cuando hay otro enunciado después de aquel al que modifican, los emoticonos se sitúan delante del punto para que no parezca que afectan al enunciado siguiente.
 c) Si modifican a la última parte de un enunciado, se aconseja escribirlos delante del punto.
d) Cuando sustituyen a un texto léxico, la puntuación se situará donde corresponda, como si fueran palabras.
4. Y ¿las mayúsculas?
Ellas deben utilizarse como si no estuvieran los emoticonos presentes. En un enunciado encabezado por un emoji o un emoticono, la primera palabra tras ellos, debe mantener la mayúscula inicial.
Compartir

Comentarios:

sábado, 14 de diciembre de 2019

VAMOS JUNTOS AL PESEBRE A DEPONER NUESTRAS RIVALIDADES







¡Vamos juntos al pesebre, a deponer nuestras rivalidades!





14 diciembre de 2019 - 12:05 AM

Lleva más dos mil años cumpliendo su promesa de amarnos y perdonarnos; pero no ha sido posible que aprendamos de Él.


Todos ¡juntos!, guiados por la luz de un noble y urgente deseo y con la humildad y el arrepentimiento como presentes, vamos al encuentro de la conmemoración de este extraordinario acontecimiento, ocurrido en Belén hace más de dos mil años; celebremos jubilosamente el origen de la historia de nuestra salvación.
Este Dios-Niño, hijo de Dios-Padre, Príncipe de nuestros corazones, lleva siglos acompañando a la humanidad, e instándola a que aprenda amar, a que alcance la paz interior y la capacidad de convivencia, que son el único comienzo y el exclusivo camino de la verdadera paz en las familias, en la sociedad, en nuestro país, en los gobiernos, en el mundo entero.
Lleva más dos mil años cumpliendo su promesa de amarnos y perdonarnos; pero no ha sido posible que aprendamos de Él. Y lo más doloroso: gobernantes y gobernados vamos dejando atrás y en el olvido, la nobleza de vivir para redimir, lo que el gran Niño del pesebre, con su nacimiento, constituyó como historia y mandato.
La historia existencial ha cambiado; hoy se cimienta en incumplir y manchar la palabra, el juramento, el mandato, la obligación de cuidar la patria; nos anima el perverso sentimiento de ver en los ciudadanos a seres extraños, a desconfiar de todos ellos y, por ende, a convertirlos en enemigos.
Cada diciembre los colombianos, cargados con todo el daño que hemos hecho, con los engaños, la corrupción, recorriendo un camino cada vez más resbaladizo y tomando un rumbo sin luz ni guía...; con toda esa carga a cuestas, hacemos promesas, nos decimos palabritas tranquilizadoras, nos damos regalitos impulsados por el amor familiar, el amor de amigos, de vecinos, de jefes, de subalternos..
¿Qué hemos logrado? ¿Sí ha sido el Mandamiento del Amor el centro de nuestra vida, el semillero de una paz que consiste en ponerles: limpieza al alma, seriedad a las palabras, respeto al compromiso, honestidad a la promesa, firmeza a la obligación?
Nos hemos anestesiado con todos los aconteceres porque el cerebro no procesa, ya, más noticias escandalosas, perversas y fabricadas, muchas veces, a costa de silencios sabios y de la rectitud de comportamientos que pueden ser salvadores; nos vigorizamos con aspavientos, algarabías, hechos irreverentes y asesinos del pudor, del honor, de las promesas para defender la majestad de la patria, lo sagrado de los hogares, el juramento profesional, el respeto a los bienes, el obligatorio cuidado y protección moral de los niños, que son nuestra prolongación en el tiempo.
Cada año, cada día, Colombia tiene para mostrar violaciones, corrupción, llanto, dolores, atropellos morales, familiares, económicos; y, luego, nos sentimos redimidos, simplemente negando nuestra responsabilidad y culpabilidad, o utilizando deportivamente la palabra “perdón”, ya tan manoseada y por ello, tan falta de significación.
Se mata, se engaña, se viola, se atropella y, luego… el fulano, el doctor, el funcionario, el dirigente, la empresa, la institución…, el que tenga el turno, sale a decir: “pido perdón”. Y, ¡ya está!

Cedo la palabra a un escritor-autoridad en sabiduría, espiritualidad y limpieza y dignidad: el sacerdote carmelita, Hernando Uribe Carvajal, quien, alguna vez, escribió estas reflexiones sobre “LA PAZ”.
Esa paz que nace en el pesebre, que los ángeles y los pastores ensalzan y glorifican, pero que, pasando los tiempos, el ser humano olvida, enloda, le cambia su sentido y la manipula como quiere. Dice el sacerdote:
“(…). La paz no es una cosa que puedo encontrar en algún lugar. La paz va conmigo a dondequiera que voy”.
“Me detengo a preguntarme quién soy, de dónde vengo y a dónde me encamino”.
“Me sorprendo de mí mismo, y mi sorpresa crece al constatar que yo soy la paz, lo que busco por todas partes con afán”.
“Mi interioridad se manifiesta en cada gesto mío”.
“Miro mi rostro, mis ademanes; estoy mirando la paz, lo que soy, esa maravilla de unidad, pasmosa en su complejidad, armonía de cuerpo y alma, de cerebro y corazón”.
“La paz, […] nace en mi interioridad. Cuanto más tiempo le dedico, más descubro la maravilla que es”.
“San Juan de la Cruz me enseña a llevarlo todo con igualdad tranquila y pacífica, y a alegrarme en todo por no perder la paz, y así, ponerle remedio conveniente a toda adversidad haciendo de la armonía el tesoro del corazón. […].
“Vivo haciendo la paz conmigo; vives haciendo la paz contigo; vivimos haciendo la paz con nosotros. Coincidimos”.
“La coincidencia es fruto de un juego lleno de inteligencia y corazón, regalo de la Divinidad”.
“La paz que somos llena la atmósfera que respiramos”.